La Confederación de Empresarios celebrará su cena anual en Malpica. Este símbolo del apoyo de las patronales provincial y gallega a la Costa da Morte no viene solo, sino acompañado por una serie de medidas y reivindicaciones que permitan garantizar la supervivencia económica de la zona. Antonio Fontenla, presidente de la entidad, se ha convertido en intermediario entre los afectados y las diferentes administraciones. - ¿Cuál es su diagnóstico de la situación actual de la Costa da Morte? -Yo creo que lo primero que hay que hacer es recuperar el daño ecológico, ver cómo se puede solucionar el problema del barco hundido para que no siga llegando chapapote a la costa. Al mismo tiempo, hay que alejar el corredor de la zona. De las once grandes tragedias que ha sufrido Europa, siete nos las hemos comido. Y una vez solucionado ese problema, nos encontramos con ciertas dificultades económicas, ya que esa zona vivía de cara al mar y hay que buscar unas alternativas más estables.- ¿Qué propone? -Hay que industrializar, y para eso han de propiciar que haya una serie de ventajas y exenciones fiscales, además de una serie de inversiones, que es lo que me han estado pidiendo los distintos sectores de esa zona. En primer lugar, que se amplíe la autopista hasta Fisterra. Hay que hacer parques empresariales y mejorar las carreteras, que no son carreteras del siglo XXI, y sobre todo las comunicaciones con Santiago. También es preciso mejorar la electrificación y me dicen también que hay muy pocas inversiones tecnológicas, y son muy importantes para que las empresas se asienten. Estamos a punto de presentar nuestro plan global, que incluye todas estas inversiones.- ¿Qué papel desempeña la confederación? -Estamos canalizando todo lo que nos llega, y lo que vamos a pedir es que toda esa actividad que pierde la Costa da Morte tiene que repercutir en inversiones para la zona y para Galicia.