18 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
En los años ochenta llegaron a Carballo los autoservicios, que permitían, por primera vez, que el cliente se colocara al otro lado del mostrador, entre las estanterías. Pero la principal novedad, y uno de sus atractivos, es que, además de los de alimentación, introduce otros productos. A veces, el sistema es mixto, y combina el autoservicio puro con la venta asistida. Uno de los primeros fue Claudio, que tiene una superficie de 580 metros cuadrados. La media es de 100, pero los hay de cerca de 1.000.