El éxito estuvo a las puertas

Santiago Garrido Rial
S. Garrido CARBALLO

CARBALLO

Diego Cortés Lema quedó ayer eliminado del concurso. Sólo le quedaba la prueba de hoy. Pero está entre los 60 mejores de los 80.000 presentados en toda España

26 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Qué pena. Para tragarse las lágrimas. Para no cantar ni en la ducha. Apretar los puños. Diego dice que aguantó el sollozo, pero cualquiera en su caso a ver lo que haría. A ver si no, a una sola prueba de ser un triunfito , un cantante de éxito, una estrella televisiva rutilante, como el Busta (éste sí que lacrimea) o la Cheno o la Geno. «Estaba convencido de que entraba. Nina -la presentadora y miembro del jurado de selección- me dijo que era muy bueno», explicaba ayer Diego. El único chico gallego, junto a otras cuatro chicas paisanas, que ha llegado a esta gran final. Y no ha pasado ninguno. Su jefe, el de la orquesta coruñesa Los Príncipes en la que trabaja el muxián, Angel Vázquez Calvete -titular del grupo con su hermano Eduardo, héroes de aquellos gloriosos Los Seis de Galicia y luego Los Gemelos y su Orquesta-, también dice que Diego es muy bueno: «Normalmente dalle a todo, pero gústanlle moito os pasodobles». Lleva con ellos desde el mes de diciembre del año 2000, recorriéndose toda Galicia y parte de Portugal o donde caiga una actuación. Recientemente tocaron en Oza y en Agualada, y el próximo domingo puede que lo haga en Pontedeume, si se tercia. Ángel elogia la excelente afinación de Diego Cortés, que hasta tiene nombre de artista de leyenda. ¿Por qué, entonces, no superó la prueba? «Es que no te miran sólo la voz, influyen muchas cosas. También el físico, y la suerte», reconocía ayer el muxián, cansado, desde una habitación. La suerte. Ya le faltó antes a los vocalistas de París de Noia, Panorama, Foliada y otros grandes, que se fueron cayendo por el camino. Un camino largo, más o menos. Pasaron por Oviedo, donde hubo dos pruebas. Y, después, ya a Barcelona, a las instalaciones de Gestmusic, la productora que todo lo hace. Tres días y dos pruebas superadas con soltura y clase. Pero ya no habrá luces de estrellato, si acaso, de bohemia. «Sigo en mi orquesta, al principio, cuando me dijeron esto, pensé en abandonar pero ahora no, estoy bien y el año que viene vuelvo a presentarme, eso seguro, seguro, seguro». Consolación Un compañero de examen le dijo, sería para animarle, que mejor caer en la penúltima que en la última, la de hoy con los treinta y pico hasta arriba de los nervios de los que saldrán los nuevos héroes catódicos y con ventas aseguradas. «Hombre, visto así...», contestó. Diego mandará maquetas a partir de ahora a las radios y a las televisiones. La música es lo suyo. Sobre el escenario se crece. «É moi traballador, moi bo chaval, acaso algo impulsivo», apunta Ángel. El 18 de diciembre cumplirá los 20. A lo mejor, sobre un escenario, cantando un pasodoble o mirando al mar de Muxía, soñando.