: VIVAN LOS INTERCAMBIOS. No hay como la fraternidad. Los franceses lo saben muy bien. Los hermanamientos, como los de Carballo y Coristanco, son fuente de cultura. Uno aprende, viaja, intercambia saberes y lo que queda son alegrías y buenos momentos. La presencia de los galos en tierras coristanquesas la pasada semana estuvo llena de detalles y uno de los mejores fueron las actuaciones de L¿ Harmonie de Montaigu y los gestos simpáticos de su director, Pierre Delanoe . Los sones pegadizos de esta banda, que preside un tal Gerard Buffet , parece que aún resuenan en las calles de Coristanco. Es lo mejor de estas casos. : LA EDUCACIÓN ES DIFÍCIL. Y tanto, y cuando los chavales son adolescentes, más. De todos modos hay gente para ayudar a los padres en estas tareas. Son los psicólogos y demás profesionales dedicados a facilitarle la labor a los que lo necesiten. Dos de ellos son Lorenzo Sánchez Marcos , psicólogo clínico de la Unidade de Saúde Mental de Carballo, y Mariló Porteiro , que la pasada semana impartieron una de esas tan provechosas charlas en Laxe. En este concello se lleva a cabo un programa de educación familiar que es recomendable aprovechar. : DESDE CÓRCOBA CON EL DÉPOR. Está lejos, pero son seguidores del club coruñés, como si hubiesen nacido en Meicende o en Caión, donde Irureta fue pregonero un año. Aunque parezca mentira, estos simpáticos andaluces se hicieron hinchas del conjunto herculino cuando Djukic falló aquel famoso penalti frente al Valencia, su actual equipo. Se dijeron que no siempre iban a ser el Madrid y el Barça los que se llevaran el gato al agua. Luego, fundaron una peña, que preside José Soto , de Aguilar de la Frontera. El pasado fin de semana se acercaron a Riazor para ver el partido frente al Madrid. Aunque antes decidieron desplazarse hasta Buño, donde disfrutaron de una comida en el restaurante de José López Villar y estuvieron acompañados por el representante de la Peña Deportivista Alfareiros, Manuel Álvarez Martínez . : VIAJE AL VIEJO CASTILLO DE LOS ALTAMIRA. Un grupo de niños del colegio de Agualada clausuraron su semana cultural con una visita al castillo de los Altamira, en Vimianzo. Los chavales no se encontraron con el espíritu de hombres tan sanguinarios como Bernal Yañez de Moscoso , que colgó de una viga y dentro de una jaula al obispo Alonso II de Fonseca . Ni tampoco apareció Rui Soga de Lobera con la cabeza en la mano, pero sí pudieron visitar alguna de las estancias en las que Evaristo Martelo escribió algunas de sus poesías. No iban mal orientados los estudiantes en su desplazamiento. Un bonito lugar.