Cientos de coruñeses participan en la jornada solidaria por un comercio justo

REDACCIÓN A CORUÑA

CARBALLO

KOPA

Intermón convirtió los jardines de Méndez Núñez en una gran fiesta reivindicativa Son gestos cotidianos y sencillos, como tomar un café o comprar un libro. Pero si el producto elegido lleva el marchamo solidario de la ONG Intermón Oxfam, esos euros se han gastado en lo que lo organización llama comercio justo, una relación en la que los productores de los países reciben lo que vale su mercancía sin los aranceles que habitualmente asfixian sus relaciones económicas con el primer mundo. Cientos de coruñeses comprobaron ayer los efectos de esta receta en «Un día para la esperanza».

28 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Bajo el lema de la solidaridad se celebró ayer la fiesta anual de Intermón Oxfam en los jardines de Méndez Núñez, por donde pasaron cientos de coruñeses que se quisieron sumar así a una jornada destinada a recaudar fondos para proyectos en el tercer mundo. La lluvia que a primera hora de la mañana cayó sobre A Coruña no deslució una fiesta en la que los asistentes pudieron degustar café preparado con productos de comercio justo o comprar camisetas y piezas de artesanía procedentes de países de África. Las actuaciones musicales de los grupos Tabanka y Domou África y las representaciones teatrales completaron un día en el que no faltaron juegos, como un teórico derribo de aranceles. Francisco Javier Álvarez, director xeral de Cooperación Exterior de la Xunta, destacó ayer la importancia de las iniciativas de comercio justo «para ofrecer a los ciudadanos una alternativa solidaria frente al consumismo desenfrenado que les rodea». En su opinión, las campañas deben ir encaminadas a lograr que la UE cambie su política de aranceles para lograr unas relaciones comerciales internacionales más justas «y que no asfixien a los países en vías de desarrollo». La concejala de Servicios Sociales, Mar Barcón, que ayer visitó los puestos de Intermón en los jardines de Méndez Núñez, subrayó que «el dinero mejor invertido por las ONG de cooperación, al margen obviamente del que se destina a ayudas a los países del tercer mundo, es el que se gasta en campañas de concienciación de los ciudadanos de los países ricos sobre las desigualdades existentes y sobre la necesidad de potenciar el desarrollo».