La tradición de las madrinas en los partidos se perdió

CARBALLO

archivo juan ramos

Algunas de antiguas tradiciones de la Liga da Costa se fueron perdiendo con los años. Antes de comenzar la competición oficial, en la campaña 1963-64, los distintos terrenos de juego que había en la Costa da Morte eran escenario de partidos muy disputados que eran una muestra del interés que empezaba a cobrar el fútbol en toda la comarca. Una costumbre que se mantuvo durante muchos años fue la presencia de las madrinas en los encuentros. El equipo visitante solía presentar a la persona que realizaba el saque de honor. A cambio, a esta mujer se le entregaba un ramo de flores. No había encuentro que se preciase sin la presencia de una de mozas generalmente de las que sobresalían por su belleza en la localidad correspondiente, que inaugurase el choque. Emilia Mariño realizó el saque de honor en la inauguración del desaparecido e histórico Pedras Brancas de Carballo. El encuentro enfrentó al Bergantiños y al Corcubión. Emilia Mariño portó la bandera del conjunto local.