La vuelta al mundo en bicicleta

La Voz

CARBALLO

CASAL

Un carballés comenzará el lunes en Quito a recorrer la tierra en este vehículo

11 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Su primera cita es en Sudamérica. Comenzará en el país de la primavera perpétua para pasar por Bolivia, Perú, Chile Argentina, Uruguay, Paraguay, las Guayanas y Méjico. Para esta primera etapa se ha marcado un plazo de año y medio. Casi nada. Una vieja idea «Esta idea la tengo en la cabeza desde hace ocho años. Lo que voy a buscar es conocer las diferentes culturas de estos lugares, ver formas de ser distintas. Además podré conocerme más a mi mismo y ver maravillosas paisajes», dijo ayer el aventurero en Onda Cero Bergantiños. Toni Pena reconoce que los peligros le pueden acechar a cada momento, pero tiene sus particulares técnicas para enfrentarse a ellos: «Tu le tienes que mirar a la gente a los ojos. Sabes que te van a atacar y debes estar seguro de ti mismo», afirma. Sin duda, tiene una buena dosis de valor. Tuvo buen maestro en este sentido. Antes de iniciar su gira estuvo charlando con el burgalés Juanjo Alonso, comocido como el capitán pedales, y que ya ha dado dos veces la vuelta al mundo en bicicleta. Sus odiseas son un rosario de anécdotas que no han caído en el saco roto de la memoria de Toni. En Tailandia, lo atracaron y lo dejaron en calzoncillos y en India, sufrió un ataque de monos caníbales. Todas ellas experiencias de los más edificantes. Sin embargo, la precaución no está reñida con el optimismo. «Se que voy a dormir encima de cucarachas, pero estoy seguro de que si necesito ayuda en cualquier casa me prestarán ayuda. Para justificar esta visión también recurre a las experiencias que le contó su mentor del lugar de las morcillas. Juanjo Alonso le narró que una vez que no tenía nada de comer fue acogido en una casa pobre de Tailandia en la que tampoco había nada con lo que llenarse la boca. El hijo más pequeño de la casa tenía como mascota un sapo gigante y cuando el aventurero se quiso dar cuenta el batracio lucía hermoso encima de la mesa listo para ser degustado. Lo que no se sabe es si le paso por la cabeza las famosas ancas de rana de León cuando daba cuenta de tan extraño ejemplar. Por cosas como esta son por las que confía Toni en la gente que se encontrará en su peregrinar. «Voy haceme menos consumista y más humano», pregona días antes de comenzar. Toni ha tomado sus precauciones antes de lanzarse al mundo. Ya se ha puesto todas las vacunas necesarias para andar por los países menos desarrollados. En su cartilla sanitaria ya lucen los remedios contra la malaria, la fiebre tifoidea y el paludismo. Aún así, cualquier acción precavida es poca. «Lo primero es hacerse un seguro de accidente», comenta Toni, que entre otras características tiene la de ser vegetariano. Dice que la alimentación será un problema, pero confía en las muchas legumbres que se engullen por los países andinos. La gran aliada que tendrá el carballés será su máquina. Su bicicleta Mercedes es pleglable, sin radios, con frenos de discos y doble amortiguaciñon. Toda una joya de la técnica en la que llevará 35 kilos de peso. El sabe que su vehículo será una atracción por allí donde pase. «Cualquier cosa que lleve para ellos va ser alucinante porque ellos llevan ropas de hace treinta años», dice Toni Pena, quizás dejandose llevar por algún tópico muy manido. Próxima etapa Superada la prueba de América Latina, la siguiente etapa que pretende emprender es la de África. «Bueno, en principio a ver como va en esta primera aventura. La segunda parte es mucho más complicada por el idioma y porque los paisajes son desérticos», confiesa Toni Pena. Lo importantes es que Toni regrese sano y salvo, como Philipias Fogg, de su aventura, aunque lo haga sin princesa india. De todas maneras, si alguien quieres eguir los pasos del particular tour de este carballés lo podrá seguir en la página web que el protagonista quiere poner en marcha y en la que situará las fotos de los lugares que irá viendo durante esta curiosa aventura.