La automatización de la lonja de Laxe ha mejorado la selección y la presentación del pescado La automatización de la lonja de Laxe sólo fracasó en parte. El panel no se utiliza para la venta del pescado del día, debido a su lentitud. Ésta viene dada por la necesidad de cambiar constantemente de especie, puesto que el pescado se subasta a medida que llegan los barcos al puerto. Sin embargo, el uso del panel es sólo una parte del nuevo sistema, que sí se ha manifestado exitoso en otros aspectos. En la cofradía de pescadores aseguran que incluso se ha incrementado el precio del pescado.
14 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La automatización de la lonja de Laxe coincidió con la vuelta al mar de los pescadores tras un temporal que duró quince días. Ésa puede ser la razón por la que en la cofradía existe la idea de que el nuevo sistema ha incrementado el valor del pescado. Esta idea tendrá que confirmarse en los próximos meses, pero en la rula laxense confirman que se ha adelantado en otros aspectos. Uno de ellos es que el pescado está mejor seleccionado. El sistema automático provoca que los marineros tengan que trabajar un cuarto de hora más para distribuir adecuadamente las capturas, pero los compradores pueden aprovecharse de la situación, puesto que los lotes son más homogéneos. Éste puede ser el motivo por el que se tiene la idea de que el pescado ha conseguido mejores precios. Ahora, se agrupan los ejemplares por su calidad, lo que hace que no haya que comprobar el estado del pescado de cada caja, por lo que se manosean menos, y que haya más variación de precios. Los lotes buenos se pagan más porque no aparece en ellos ningún ejemplar que haga bajar el precio del total. Además, la necesidad de distribuir el pescado por lotes provoca que éste no ande por el suelo de la lonja, como ocurría anteriormente y la presentación sea mucho mejor. También es mucho mejor la información sobre cada lote. El panel sí se utiliza en el caso del percebe, lo que agradecen los lonjeros, porque cada caja cuesta mucho dinero. También funciona bien el sistema en el caso de la lonja de Corme, puesto que en ella sólo se comercializa esta especie. El panel evita disputas sobre el precio en la que paró la puja, ya que hay grandes diferencias.