Escolares de Ponteceso visitaron una minicentral y un molino tradicional Unos sesenta escolares del colegio Eduardo Pondal de Ponteceso tuvieron ayer ocasión de comprobar que la luz no nace en las bombillas ni el pan en las panaderías. Además, pudieron conocer que el río Anllóns está muy implicado en la producción de estos bienes que ellos consideran tan importantes. El proyecto de Voz Natura de este centro educativo tiene como objetivo un mayor conocimiento del entorno de los niños en general y del cauce de Bergantiños en particular. Desde que comenzó el curso escolar, los pequeños han visto distintos aspectos del río. Ayer fueron a una minicentral hidroeléctrica y a un molino tradicional, el de Saímia. Atrás quedaron las depuradoras, la navegación y la producción y transporte de madera, entre otros.
06 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los escolares del colegio Eduardo Pondal de Ponteceso que participan en el proyecto de Voz Natura son de educación infantil y primero y segundo de primaria. En total, sesenta niños de entre tres y siete años de edad. Los docentes que elaboraron el plan, especialmente Javier Loureiro, valoraron la necesidad de que los pequeños conozcan mejor su entorno y la parte más importante de éste va de mano del río Anllóns. En las salidas que se realizaron desde principios de curso se intentó que los pequeños se dieran cuenta, de una forma adaptada a su capacidad de comprensión, de la importancia del cauce tanto para ellos como para sus familias. Excursión Ayer, el grupo inició su excursión a la central hidroeléctrica, cuyo encargado explicó a los pequeños el modo en que el río conseguía proporcionar la luz que llegaba hasta sus casas. Muchos de ellos oyeron por primera vez la palabra alternador, entre otras. A continuación, el grupo se dirigió al molino de Saimia, en la localidad de Anllóns. Éste es uno de los pocos aparatos tradicionales de la comarca que continúa en funcionamiento. Allí, los pequeños pudieron tocar la harina y comprobar el funcionamiento del molino, que resultó más sencillo para ellos que el de la minicentral hidroeléctica de Canle. El recorrido apenas duró hora y media y en los próximos días, según explicaron los profesores, está previsto tratar en clase las cuestiones y conceptos que tuvieron oportunidad de ver en la salida que realizaron. Para las próximas semanas están previstas nuevas excursiones centradas especialmente en el cuidado del cauce.