En cuanto tuvieron conocimiento de la situación de Pedra Cuberta, tanto los propietarios como el Ayuntamiento reaccionaron con rapidez, pero a ninguno de los dos se le ha ocurrido pedir permiso a Patrimonio para realizar la tala de los pinos que rodean el dolmen. Isabel explicó ayer que los pinos ya están vendidos y que inició las gestiones en cuanto conoció la noticia de que las raíces de uno de ellos podrían tirar el megalito. Hasta la próxima semana no comenzará la tala, puesto que para ella ha requerido la presencia de un técnico forestal, debido a que la zona del dolmen «é máis delicada», precisamente por la presencia del megalito. Por su parte, el alcalde explicó que en cuanto supo del problema envió un técnico a la zona e informó a la propietaria de que era preciso talar. En este caso, con esta acción será suficiente, puesto que las raíces se secarán. Además, Alejandro Rodríguez negó que Patrimonio le hubiera informado de la situación del peligro que corría del dolmen. Tampoco tenía conocimiento la propietaria. Ningún técnico de la Xunta acudió tampoco al lugar, aunque sí las cámaras de la TVG. Permiso La directora del departamento Historia 1 de la Universidade de Santiago, Raquel Casal, alertó sobre la posibilidad de que Patrimonio pare la tala, puesto que para realizarla es preciso su consentimiento. Esta autorización no ha sido requerida. Por su parte, el director del Castillo de San Antón, José María Bello, señaló que, a pesar de haberse desentendido del dólmen, Patrimonio tiene potestad para permitir cualquier acción y que ésta no puede realizarse sin su permiso, por lo que, llevando la ley a sus últimas consecuencias, incluso podrían sancionar a los propietarios. El restaurador Fernando Carrera, que denunció la situación de Pedra Cuberta, aseguró con respecto a la actitud de Patrimonio: «Su escasa capacidad de respuesta y la permanente inhibición de sus responsabilidades me produce una terrible desazón».