La gran batalla de las nasas

La Voz

CARBALLO

Las cofradías de la Costa da Morte nunca llegaron a aceptar el plan de Pesca para el pulpo por dos razones fundamentales: no garantiza la especie y pone en peligro a los marineros por la obligación de llevar las nasas a tierra los fines de semana. Los marineros propusieron dejar los aparejos, pero sin cebo, pero Pesca se mostró inflexible y los decomisos no se hicieron esperar. Hace dos años, el anterior patrón mayor de Corme confesó a Amancio Landín, entonces conselleiro de Pesca, que sus nasas estaban en el mar. Era sábado y se celebrará la Festa do Percebe. Los naseiros de la zona se manifestaron a causa del plan y ahora vuelven a la carga, puesto que se ha demostrado que el sistema tiene pocos beneficios y una veda daría mejor resultado. Decomisos José Manuel Vila, secretario de la Cofradía de Malpica, es de esta opinión. Comprende que hay que frenar la sobrepesca, pero se opone a que haya que sacar las nasas del mar, puesto que en muchas ocasiones si se mantienen allí no es por voluntad del pescador. Por ello propone que la obligación sea dejarlas sin cebo, porque «eso o fas se queres e, daquela, podenche decomisa-las nasas. Pero levalas á terra tódolos fins de semana é físicamente imposible». Además, el sistema de control sería el mismo que el actual, según explica. Actualmente se permiten 100 nasas por tripulante con un máximo de 350 por embarcación. El patrón mayor de Corme no está de acuerdo, porque puede capturar la misma cantidad un buque con cuatro personas que otro con cinco, con lo que los beneficios del primero son mayores. Alfredo Varela se pregunta: «¿Qué pretenden, que despida a un mariñeiro?».