El Cerceda cumplió su venganza en Porriño con una clara victoria

REDACCIÓN CARBALLO

CARBALLO

04 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El Cerceda cumplió la venganza en Porriño con su clara victoria (0-3), que al final se quedó corta por los méritos realizados por ambos equipos en Tercera División. «El encuentro -comentó el técnico cercedense Ramón Piña- resultó más fácil que el que jugamos ante el Gondomar, conjunto que está último y sin conocer la victoria». El delantero Rianxo fue una pesadilla para el rival. La dureza que recibió el cercedense provocó que el defensa Quico fuese expulsado en el minuto 67. Para Piña, «ese futbolista tenía que ver mucho antes la cartulina roja. Estuvo toda la tarde dando patadas». En los primeros cuarenta y cinco minutos, el Cerceda impuso su dominio y control del partido, pero faltó aprovechar alguna de las claras ocasiones de Rianxo, Garea y Villa. «La segunda parte -dijo Piña- mi equipo pudo conseguir una goleada de escándalo. Con el cero a dos y la expulsión del defensa del Porriño, las ocasiones fueron muchas en la portería local». La victoria le permite comentar el entrenador del Cerceda: «Da confianza para seguir trabajando y mirar hacia la parte alta de la tabla. Estamos a cuatro puntos de las cuatro plazas de play off». El Cerceda debería recibir el miércoles, día 6, al Viveiro, pero la jornada fue aplazada para el día 19 de marzo. El domingo jugará en Vilalba ante los luceneses.