Los vándalos de la ópera

PACHO RODRÍGUEZ A CORUÑA

CARBALLO

Pintadas y destrozos en el entorno del Palacio de Congresos provocan el malestar de los vecinos La mala educación es el arte del mal gusto. Allí donde se escucha una ópera de Verdi, hay solistas de dudoso buen estilo que pretenden dejar constancia de su obra en dónde no han sido convocados. Los vecinos que residen en el entorno del Palacio de Congresos han mostrado su malestar por encontrarse muchas mañanas con pintadas y destrozos de mobiliario urbano. El marco de la cultura coruñesa deja de ser, así, incomparable por culpa de la incontinencia artística de una corriente llamada vandalismo.

06 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

En tiempos en los que es difícil decidir qué es arte y qué no lo es, al menos la educación de algunos siempre quedará en evidencia cuando se dedican a romper farolas, quemar material o a ensuciar paredes como las del Palacio de Congresos. Eso es lo que cada vez asola con más frecuencia el entorno del parque de Santa Margarita. Principalmente, la inspiración les llega, según cuentan los vecinos, los fines de semana. Pero se trata de musas de tercera las que les susurran creatividad a estos anónimos artistas. Tras ejecutar su trabajo desaparecen, pero los residentes en la zona se muestran especialmente indignados por la huella de su «obra», máxime desde que el emblemático centro cultural ha sido pasto de sus brochazos. El otro inconveniente lo sufren los operarios municipales que deben esmerarse para que las paredes vuelvan a lucir según su versión original. Después, dentro, la música, el arte y la cultura serán las únicas protagonistas.