Más de treinta cabalgatas transformaron la comarca en una fiesta multitudinaria

G. RIVERA CARBALLO

CARBALLO

ANA GARCÍA

LLEGAN LOS REYES La llegada más espectacular de sus majestades de Oriente se produjo en Malpica, donde arribaron por mar Los Reyes Magos llenaron de niños las calles de las localidades de la Costa da Morte. Como si fueran el flautista de Hamellin consiguieron que los infantes los siguiesen en los muchos recorridos que realizaron por las comarcas de Bergantiños, Soneira y Fisterra. En esta edición, sus majestades de Oriente contaron con la inestimable ayuda del buen tiempo, que favoreció el encuentro entre los tradicionales personajes y los más pequeños de cada casa. La llegada más espectacular fue la de Malpica, que se produjo por mar. En el puerto esperaba una comitiva que acompañó a Melchor, Gaspar y Baltasar por las calles del municipio.

05 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Los niños de la comarca desbordaron ilusión en las cabalgatas con las que se pasearon los tres Reyes Magos por muchos de sus rincones. Los más madrugadores estuvieron en Vimianzo, donde nada más iniciada la mañana ya empezaron su ronda por todos los lugares del Concello. En total, visitaron catorce parroquias. Los siguientes en salir fueron los de Camariñas, que a la una de la tarde se pusieron en marcha. El resto de los sequitos iniciaron su peregrinaje a media tarde, sobre las cinco, para terminar, en torno a las ocho de la noche con las visitas de los más pequeños a los Reyes. Fiestas Casi todas las comitivas concluyeron en pabellones polideportivos al cobijo del frío, ya que este año, a diferencia del anterior que hubo un diluvio, la lluvia no apareció, lo que favoreció el buen desarrollo de las cabalgatas. Aunque también hubo excepciones. La procesión organizada por la asociación Adro acabó en la discoteca Positiva. En los pabellones había instalados juegos, talleres para los pequeños y, por supuesto, un estrado en el cual los Reyes Magos iban recibiendo en sus regazos a los niños que se acercaban para entregarles las cartas y comunicarles sus deseos para la pasada noche. Este momento de encuentro entre altezas e infantes fue uno de los que más curiosidades motivó en la jornada. Por ejemplo, en Vimianzo dos niños se asustaron de los Reyes. En Laxe, hubo una anecdótica petición: «Uno de las cosas más curiosas que me ha pedido un niño es un candado para la bicicleta, además del vehículo, claro está», dijo el rey Gaspar a su paso por esta localidad de la comarca de Bergantiños.