Critica las carencias de las instalaciones de Fisterra El portavoz provincial de Pesca del PSOE, Juan Boullosa Marcote, considera que la Xunta de Galicia debe agilizar la adecuación al euro de manera inmediata en todas las lonjas de la Costa da Morte. Como ejemplo a imitar del trabajo ya hecho cita las de Lira, Corme o Laxe, y en el lado contrario sitúa a Fisterra, de la que asegura que «pode que sexa a que peor está nesta materia na bisbarra».
14 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Juan Boullosa, que además de ser el responsable socialista de temas pesqueros en la provincia de A Coruña es edil de este partido en Fisterra, considera que hay todavía lonjas que a poco más de un mes para que entre en vigor la moneda única no están preparadas para este «cambio trascendental», tanto desde el punto de vista admministrativo como de formación de personal. Este asunto será tratado, a propuesta propia, en las jornadas sobre Pesca que se celebrarán a finales de mes en Camariñas. El caso más grave, a su entender, se produce en Fisterra, «onde, a día de hoxe, non se fixo ningún curso nin se informatizou a lonxa, como si ocorreu nalgún outro porto». A este respecto, explicó que el coste de un programa específico para las lonjas se aproxima al millón de pesetas (6.000 euros), recuperables por las entidades públicas y privadas que concede la Xunta, «pero desde o Concello nin siquera se pediron estas subvencións». Otras de las necesidades es la pantalla electrónica con la que se pueden seguir las subastas de pescado en euros y en pesetas, cuyo precio es de 600.000 pesetas, y tampoco se ha adquirido ni realizado gestiones al respecto, según este concejal. El modo en que se celebrarán las subastas, en concreto, es para el portavoz provincial del PSOE una incógnita: «Os subastadores non foron informados, nin se fixeron probas. Eu témome que dentro da nave, a día 2 de xaneiro de 2002, non vai a haber subasta de pescado en Fisterra». Finalmente, los socialistas consideran que cabe la posibilidad de que el Ejecutivo solicite a Bruselas una prórroga de tres meses para que la adaptación fructifique», porque, de lo contrario, «con esta actitude, a lonxa pechará, como parece que quere o alcalde».