Los norteamericanos tienen la curiosa tradición de disfracerse la noche del 1 de noviembre, como hacemos nosotros cuando llega don Carnal. La verdad es que se lo toman en serio porque hasta E.T. lo vistieron de fantasma en su día. En Carballo, unos cuantos nos pasamos la noche del jueves peregrinando de pub en pub, como una Santa Compaña del humor. También fuimos un poco yankees porque aunque no disfrazamos el cuerpo si lo hicimos con el alma. Los cuentacuentos nos permitieron trasladarnos a lugares imaginarios y a meternos en pieles ajenas: vimos películas de terror y eróticas y viajamos en un Peugeot 205 desguazado de Santiago a Baños de Molgas a ritmo de las paradas de la Guardia Civil, orillando nuestra fantasía a cada uno de los requerimientos de la Benemérita. No salimos de los bares, pero la verdad es que llegamos muy lejos. Con el permiso de Javier Gurruchaga, les invitamos a viajar con nosotros en las próximas rutas que tendrán como punto de partida el Cine Rega durante cinco días. Ayer nos dispidieron a ritmo de son. Mañana, Dios dirá. A mí siempre me gustó partir sin reservas de hoteles. Para más comodidad, los actores se encargarán de llevarnos el equipaje.