La Costa da Morte se mostró como es

MAICA SIMÓN CEE

CARBALLO

Los participantes en la Ruta dos Naufraxios completaron la etapa más difícil entre Camariñas y Corcubión Algo mareadillos llegaron ayer a Fisterra algunos expertos navegantes. El que más y el que menos reconocía que el trayecto no había sido precisamente fácil. Y es que el mar de la Costa da Morte hizo gala de su fama y le dio el toque interesante a la Xira Náutica Costa da Morte. La parada en Fisterra sirvió para reponer fuerzas y asentar el estómago antes de salir rumbo a Corcubión, donde la singladura se dio por finalizada. La Ruta dos Naufraxios llega hoy a su fin. Los organizadores consideran que ha sido un éxito y prometen repetir hasta llegar a consolidar la Xira como un referente para los amantes de los deportes náuticos.

18 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Con mar de fondo, los veleros salieron a las diez de la mañana de Camariñas. Hasta casi cuatro horas más tarde no se dejaron ver por Fisterra. En un goteo incesante, los últimos atracaron bien pasadas las cuatro. Senén Fernández, a bordo del Louro, fue el primero en llegar a vela, ya que la mayoría optaron por el motor. Este profesor de la Escuela Superior de la Marina Civil de A Coruña aguardaba en el muelle al Marineda, navío de la misma escuela, en el que viajaban tres profesores y cuatro alumnos. Buena oportunidad, sin duda, para saber lo que es el mar. En Fisterra los esperaban el alcalde, Valentín Castrege, y los ediles José Traba y Leoncio Olveira. El Concello ofreció una recepción en la lonja que supo a gloria después de una dura jornada de trabajo. La siguiente cita fue en la iglesia de Santa María das Areas, donde la expedición realizó una ofrenda floral al Santo Cristo en homenaje a todas las víctimas del mar. De nuevo a la mar y llegada a Corcubión. Allí, el Carrumeiro ofreció una cena a los participantes, que recibieron el título de expertos mareantes por haber superado con éxito los tres cabos de la Costa da Morte.