Menos trayecto, pero igual de intenso

MAICA SIMÓN CEE

CARBALLO

MAICA SIMÓN

Los participantes en la Ruta dos Naufraxios por la Costa da Morte disfrutaron de la primera etapa, condicionada por el fuerte viento Largando amarras. La primera etapa de la Xira Náutica Costa da Morte realizó ayer el trayecto entre los puertos de Camariñas y Muxía, ida y vuelta incluida. El fuerte viento amenazó el buen desarrollo de la jornada, pero no consiguió restar ni un gramo de diversión, aunque sí obligó a variar el trazado previsto inicialmente. También hoy los organizadores mirarán al cielo desde primera hora de la mañana. Si las condiciones lo permiten, la Ruta dos Naufraxios saldrá de Camariñas para recalar en el puerto de Fisterra, a mediodía, y, a última hora, en Corcubión. Será la etapa más intensa y difícil, pero también la más vistosa.

17 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

«A navegación foi bastante boa para as condicións que tiñamos. Entramos no porto de Muxía con vento do suroeste e rachas de ata 35 nudos». Éste es el resumen del parte de navegación en palabras de uno de los organizadores, José Rey Aneiros. El comodoro del Club Marítimo Corcubión comentaba que las características del trayecto motivaron que tan sólo dos embarcaciones se decidiesen por las velas. El resto optaron por recurrir al motor. La expedición partió de Camariñas a la una de la tarde. Media hora después, atracaban en el puerto de Muxía. Aunque el esfuerzo no fue demasiado, tocaba reponer fuerzas. Así, los navegantes se desplazaron hasta la base de Protección Civil para degustar las empanadas y tortillas ofrecidas por el Concello muxián. El alcalde, Alberto Blanco, ejerció de anfitrión. En la villa de la Barca no podía faltar la visita al santuario ni a los secaderos de congrio. A media tarde, los participantes pusieron rumbo a Camariñas para dejar el muelle libre a los pescadores que comenzaban a llegar de faenar. La primera prueba estaba superada y tocó fiesta y descanso puesto que la segunda jornada será dura.