Primer asalto de la final en Vimianzo

CARBALLO

COPA DA COSTA El Dumbría asumirá riesgos en su planteamiento para intentar romper la sólida defensa que suele mostrar el Bergantiños El primer asalto de la final de la Copa da Costa se disputa hoy en Vimianzo entre el Dumbría y el Bergantiños porque que los locales tienen en obras su campo O Conco. Los hombres de Floreal asumirán riesgos en su planteamiento para intentar romper la solidez defensiva que caracteriza al conjunto de José Luis Vara. No obstante, los carballeses también hablan de no encerrarse y de salir a presionar en el centro del campo para dominar esa zona. Si el Bergantiños es el favorito, el Dumbría tiene en sus filas a más futbolistas que disputaron finales. En cambio, en el club de Carballo sólo su portero Lerma ha estado en una final.

16 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Floreal, técnico del Dumbría, y José Luis Vara, del Bergantiños, tienen claro su objetivo en el primer asalto de la final de la Copa da Costa: dominar el partido e imponer el ritmo. Al respecto, el preparador preparador dumbriés dice: «Mi equipo quiere asumir el peso del encuentro desde el pitido inicial con el mismo juego que practicamos toda la temporada». Además de fútbol combinativo, Floreal quiere «evitar perdidas de balón con las que el Bergantiños pueda armar el contraataque, faceta en la que los carballeses son muy peligrosos y determinantes». Floreal vio varios partidos del Bergantiños durante este torneo del ko, por lo que sabe que independientemente del resultado «la formación de José Luis Vara sigue fiel a la filosofía de su entrenador, con una sólida defensa, parcela en la que acumulan mucha gente». Mientras, José Luis Vara pronostica «un encuentro igualado, puesto que -afirmó- el Dumbría es un conjunto experimentado». La máxima preocupación del entrenador carballés es: «Evitar faltas al borde del área, puesto que Floreal es un magnífico lanzador, e intentar frenar el ritmo que pone César en el centro del campo del conjunto rival». Asimismo, el ex-jugador deportivista preparó una fuerte presión en el centro del campo con la que ahogar al rival y una defensa que comience en los delanteros para imponer su forma de jugar.