El reumatólogo Fausto Galdo explicó métodos de andar por casa para prevenir ciertas enfermedades De Fausto Galdo Fernández son conocidas sus facultades como médico reumatólogo e incluso como crítico gastronómico, pero el martes también mostró en Carballo su desconocida faceta de «showman». Para ello mezcló los dos primeros ingredientes con datos históricos, anécdotas, estadísticas, dichos y hasta recortes de periódico. A este cóctel le añadió todo tipo de consejos de fácil aplicación para prevenir determinadas enfermedades, como la gota, y una dosis extra de humor. El resultado: todo un espectáculo.
09 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Muchas personas aprovecharon la presencia del doctor Galdo para acudir al salón de actos de la parroquia con sus dolencias a cuestas. Casi todas las butacas estaban ocupadas. Pero quienes asistieron con la intención de explicarle su caso al especialista se quedaron con las ganas, porque el reumatólogo del hospital Juan Canalejo optó por una intervención absolutamente distendida, en la que intentó utilizar la risa, y la carcajada, como terapia. Pero no fueron sus únicas recetas. La norma de Fausto Galdo frente a enfermedades como la osteoporosis, que tanto afecta a las mujeres a partir de cierta edad, es evitar el sedentarismo. Uno de los deportes más aconsejables es andar, «tres cuartos de hora ó día, cinco días á semana», y no cuentan los kilómetros que se hagan por el pasillo de casa. «Hai que camiñar ó aire libre e sen bolso, para poder bracear», dijo. Pero la forma física puede mejorarse incluso con el baile, que es doblemente beneficioso, porque «nos poñemos máis guapos». Hay que cuidar lo que comemos, sobre todo cuando se padecen algunas enfermedades. En el caso de la osteoporosis, el doctor Galdo aludió a la necesidad de una cantidad diaria de calcio de 1.200 miligramos, que es muy difícil ingerir con alimentos, por lo que aconsejó «un suplemento». Por lo que respecta a la gota, otra de las patologías en las que más incidió, invitó a tomar más verdura, pero menos caldo, «que é máis propio doutras épocas nas que o traballo requería maior esforzo físico». Dijo además que tomamos exceso de carne y de productos con plomo. Curiosamente, recomendó consumir carne de cerdo criado en libertad. «O cocho que corre é unha oliveira de catro patas. O outro non vale para nada». Contra las infecciones de orina, fuera los pantis; y contra los dolores, una cama dura y menos vicios posturales.