Visitas dentro y fuera de casa

La Voz

CARBALLO

MAICA SIMÓN / CASAL

GENTES DEL FINISTERRE

23 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

LA LIBRERÍA Marxe, de Cee, tuvo ayer como invitado al escritor local Miro Villar, que firmó ejemplares de su último libro Carlota, a marmota, ganador del Concurso Nacional de Contos Infantís da Agrupación Cultural O Facho (A Coruña) en 1998. Durante todo el día, los lectores de Miro Villar acudieron al establecimiento para conseguir la firma y una original dedicatoria del autor. Y, atención, porque por la tarde Miro Villar estuvo acompañado por Papá Noel, que acudió al local para deleite de los más pequeños. EL PERSONAL del Concello de Carballo se reunió el viernes para celebrar la Navidad. Como es tradicional, la institución ofreció a los funcionarios un aperitivo al que también acudieron representantes de todos los grupos políticos. Pero este año la fiesta tuvo algo de especial, porque se aprovechó para rendir homenaje a Justo Martínez, que se jubila en este último año del milenio después de varias décadas de dedicación al Ayuntamiento carballés, en el que era uno de los funcionarios más antiguos. DEDICACIÓN también es la del sacerdote Andrés García Vilariño, que desde hace años realiza su labor de apostolado desde la televisión. Por algo es el director del programa Sentinela, que emite el canal autonómico. Pero el viernes estuvo en Carballo por otros motivos, y es que fue el personaje elegido por la Asociación de Pais Católicos, que preside Jesús Ochoa, para pronunciar el pregón de Navidad, al término de una misa que ofició con José García Gondar. EL MISMO DÍA, de gran actividad en la capital de Bergantiños, el BNG inauguraba su nueva sede en la calle Hórreo, en la que -como recordó Evencio Ferrero en su discurso- también estaba el primer local del partido allá por los años setenta. Decenas de simpatizantes, militantes y representantes de colectivos, desde Axober a las Amas de Casa, acudieron al acto, en el que también estuvo presente la diputada Pilar García Negro, y en el que no faltaron los pinchos.