El séptimo día, ni se descansa

MAICA SIMÓN CEE

CARBALLO

RIVERA

Los establecimientos de Cee son los únicos de la comarca que abren todos los domingos a causa de la feria Tener un negocio propio es siempre una ventaja, pero también tiene sus contrapartidas. Y es que los beneficios económicos que se obtienen exigen una gran dedicación. En la rama de la hostelería, el trabajo dominical es el pan de cada día, una de las jornadas en las que se alcanzan mayores ingresos. En el caso de Cee, esta situación se hace extensible a todo tipo de establecimientos, que, a causa de la feria del domingo, mantienen sus puertas abiertas y se benefician de los compradores que llegan a la villa.

01 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

«A xente vese, charla, come o pulpo e tamén negocia. É unha forma de dinamiza-la vida da vila». El alcalde de Cee, Manuel Lamela Lestón, tiene muy claro que el mercadillo es muy positivo para la localidad. Hay más opiniones en este sentido, que dan para diversos puntos de vista al respecto. «A feira beneficia economicamente ós comerciantes locais, pero tamén impide o descanso dominical», mantiene Argimiro Antón, vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Cee. Relación de amor-odio Ésta es la cara y la cruz de la relación entre los negocios ceenses y el mercadillo local. Así, Cee es la única localidad de la comarca donde los comercios permanecen abiertos todos los domingos. Eso sí, sólo por la mañana, aunque esa franja del día a veces se extiende bastante. La falta de descanso ha llevado a que algunos comercios hayan decidido no abrir los sábados por la tarde. Hace ya bastantes años, hubo un intento de que no se realizase el mercadillo por parte de algunos comerciantes. Sin embargo, la propuesta no prosperó, ya que, en palabras del alcalde, «entendemos que, en xeral, é bo para os negocios». Así las cosas, desde casi tiempos inmemoriales, las gentes de Cee, Corcubión, Fisterra, Dumbría, Muxía, Carnota y un largo etcétera, se desplazan cada domingo a la capital de la comarca para comprar y pasar un buen rato. Junto con el de Paiosaco y el de Vimianzo es de los que más se han incrementado la afluencia en los últimos años, aunque estas custiones son opinables. De paso, que van a la feria, se dan una vuelta por las tiendas. El que algo quiere, algo le cuesta.