Convivencia pacífica por interés

MAICA SIMÓN Corresponsal CEE

CARBALLO

CASAL

Los puestos de trabajo y el humo son los dos efectos más evidentes de la planta de Ferroatlántica en Brens La planta de Ferroatlántica de Brens, en Cee, es una de las principales fuentes de ingresos de la zona. Muchos de los habitantes del lugar llevan generaciones trabajando en sus instalaciones. La fábrica se ha convertido en uno más de la zona. Pero un uno más un tanto particular. Algunos vecinos confiesan sufrir las molestias derivadas del humo de las chimeneas de la factoría, pero lo hacen en voz baja y sin protestar, pues mantienen que los beneficios que la fábrica aporta a la zona tienen más peso.

11 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«O fume é verdade que o hai, e que ás veces non se pode poñe-la roupa fóra, pero a fábrica está ben onde está». Este comentario realizado por un vecino de Brens en una taberna, resume a la perfección el sentir de muchos otros, aunque no de todos sus habitantes. «Non protestamos porque isto aporta moitos ingresos. Por iso a xente cala e outorga», confiesa el presidente de la Asociación de Vecinos de Brens, Argimiro Antón. El presidente vecinal es consciente de los efectos que tiene esta situación, pero también de las ventajas que Ferroatlántica tiene para las familias que viven del trabajo que genera. Los habitantes del lugar se han acostumbrado a convivir con el humo como el pescador con el temporal. Para colgar la ropa a secar al aire libre, la vecina no consulta sólo las prediciones del hombre del tiempo. La práctica habitual es mirar a las chimeneas y ver hacia donde va el humo. Si el viento sopla del norte, mejor colgar los trapitos en el desván. Pero como muchos de esos trapitos son los del marido que trabaja en la planta, mejor secarlos dentro, que no tener nada que lavar. En el paisaje de Brens conviven los campos cultivados con la parte más típica industrial. Mucha gente vive de la fábrica, y los que no lo hacen respetan su importancia E inclinan la balanza hacia los beneficios.