Muchos pescadores de Fisterra aprovechan la veda de un mes del cefalópodo para arreglar sus barcos Cuando tan sólo falta una semana para que termine la veda del pulpo impuesta por la Xunta de Galicia, el pesimismo se respira en el ambiente del puerto de Fisterra. Los marineros de la villa del Cristo ven insuficiente el parón de un mes para que los cefalópodos se pueden regenerar. Lo que sí ha conseguido la decisión de la Consellería de Pesca es cambiar las rutinas en los muelles. Pescadores que antes salían a faenar ahora ocupan su tiempo principalmente en pintar o reparar sus embarciones
22 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Sobre esta nueva situación de los marineros puede servir como dato ilustrativo, que en los últimos días ha habido incluso colas para que los barcos pasasen por el carro varadero. «O primeiro día que se poda volver _en referencia al fin de la veda del pulpo_ tiraremos as nasas e, cando se acabe, as redes. Cada un ten que arreglarse como poida», comenta el marinero fisterrán Ramón Rivera Calo, mientras se afana en pintar la matrícula de su barco junto a la grúa del puerto. Él es un reflejo del sentir general de sus compañeros: cree que el mes de parón decretado es insuficiente, «polo menos deberían ser tres, para que poidese recuperar». El patron mayor de la cofradía de pescadores, Juan Domínguez, también señala que este parón es insuficiente para recuperar el mar. «Son necesarios polo menos tres meses», según Juan Domínguez. Desde el pósito también se apuesta por la necesidad de un paro biológico pagado frente a la veda actualmente impuesta. Prácticamente la totalidad de la flota del puerto fisterrán se dedica al pulpo si es abundante. Ahora muchos de sus pescadores han aprovechado este parón obligado para poner a punto sus naos: rascar, pintar o comprobar motores son actividades habituales en el muelle. «No carro están entrando seguido, ten traballo para todo o mes e parte do seguinte», dice un pescador en el paseo del muelle de la villa del Cristo. Pero no todos los pescadores siguen esta opción, sino que otros muchos se dedican durante la veda a otras artes. A partir de las cuatro de la tarde, suelen atracar los que partieron para dedicarse al xeito o al miño. «O 75% da flota está lista, se hai bastante pulpo saíran o primeiro día entre cincuenta e sesenta barcos», dice Rivera.