Sesión continua

E. S. CARBALLO

CARBALLO

ELENA SILVEIRA

El Cine Rega de Carballo, tras más de cuarenta años en funcionamiento, se enfrenta a la posible competencia de los multicines Muchos recordarán todavía las butacas de madera del Cine Rega y las cortinas de color verde que caían a ambos lados del escenario. En los años sesenta la gente también hacía cola a lo largo de la calle Fomento para comprar las entradas de la última película de Manolo Escobar. Maruja Rega, propietaria de la sala, asegura que hubo quien quiso pagar el doble por una de las localidades que ya estaban agotadas. Y es que en aquella época las sesiones eran continuas y las sillas llegaban al hall. Desde entonces ha llovido mucho y el Cine Rega se enfrenta ante un posible cierre, dependiendo del público que tengan tras la apertura de los multicines.

22 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Rosario Pereira Rega recuerda que a su abuelo le encantaba el cine: «No había tarde que, al llegar las ocho, no nos metiéramos en el cine, echaran lo que echaran». Quizás por eso, porque le gustaba con pasión el séptimo arte, decidió abrir el Cine Rega.La primera película que se proyectó en esta sala fue hace cuarenta y dos años. A La carga de la caballería ligera, con John Wainer y Maureen O''Sullivan, le siguieron muchas otras, algunas taquilleras y otras que ni siquiera se colocaron en el proyector. Ahora, después de tanto tiempo, Rosario, más conocida como Pirula, se pregunta con cuál se cerrará.Y es que motivos para el cierre no faltan. Maruja Rega, propietaria de esta sala de proyección, cree que los multicines que se han pensado para el centro comercial de Carballo podrían truncar los planes de mantener el negocio familiar. «Pasamos por muchas y no queremos cerrar, porque esto no lo hacemos por dinero sino por el cariño que le tenemos». Pero la realidad de la taquilla se impone y a duras penas podrán competir con la nueva moda de las multinacionales.De todas formas, las reformas en el viejo edificio han sido muchas. Una de las últimas es el sonido digital. «Hace un año que lo pusimos, y va muy bien. Es el mismo, por ejemplo, que el que tienen las salas de Los Rosales», dice Pirula. Otro ha sido una potente calefacción o la nueva máquina proyectora.Maruja Rega explica que también están pensando en cambiar las butacas. Sin embargo, por ahora, el proyecto está en suspenso y a merced de lo que pueda ocurrir con el centro comercial. La inversión, desde luego, no es pequeña. Cada butaca con accesorio para colocar los refrescos cuesta 17.000 pesetas (102 euros), 15.000 sin el suplemento. El aforo del Cine Rega es de 500 personas sentadas, así que los números se desbordan. Y se lo piensan porque la afluencia de público ha ido bajando de forma galopante. El pasado San Juan no hubo sesiones por falta de espectadores.