Lluvia de estrellas entre el frío

Las cuadrántidas llegan con condiciones idóneas para ser vistas


redacción / la voz

A estas alturas, ya deberíamos estar recuperados de la noche de San Silvestre, fría y seca en lo atmosférico. Si le pareció que la noche del 31 no tuvo la magia suficiente, el asteroide 2003 EH1, un cuerpo menor del sistema solar descubierto en el 2003 por Peter Jenniskens, le ofrece una segunda oportunidad. Será durante la madrugada del jueves al viernes cuando los restos de este pequeño cuerpo espacial entren en combustión al atravesar la atmósfera terrestre. ¿Hora? A partir de las tres de la madrugada.

Con la que está cayendo estas noches en Galicia, no parece que la lluvia de estrellas, que en este caso se conoce como las cuadrántidas, sea un plan muy seductor. Según donde vaya a observarlas, si lo hace al aire libre -hay la posibilidad de ver cómodamente en casa la retransmisión que efectuarán los Observatorios del Teide (Tenerife) e Higuera la Real (Badajoz) con la colaboración del proyecto europeo STARS4ALL-, abríguese a conciencia, porque están registrándose mínimas por debajo de los cuatro grados negativos, y la tendencia permanecerá en las próximas noches, en tanto sigamos bajo la influencia del anticiclón situado junto a las islas británicas. Durante la última noche del año, las temperaturas más bajas se registraron en el sur de Lugo y A Terra Chá, con 4,7 grados bajo cero en O Morelle (Sarria) o -4,4 en Lanzós (Vilalba); en el sur de Ourense, con -4,5° en Calvos de Randín; y en el interior de la provincia de A Coruña, donde destacaron los -4° de Ordes.

Las previsiones meteorológicas apuntan a pocos cambios en el cielo, aunque sí algún descenso en las temperaturas mínimas, es decir, más heladas en más lugares. De todos modos, el frío se puede combatir con la ropa adecuada. Mucho más difícil es encontrar una oportunidad como la de la noche del jueves para asistir al espectáculo siempre fascinante de una lluvia de estrellas. Pese a lo mucho que se habla de las Leónidas y, por supuesto, de las Perseidas, la lluvia de meteoros de enero es, probablemente, la más densa. Juega en su contra el hecho de que duran menos tiempo y que, normalmente, la meteorología no ayuda. Sin embargo, este año, si las previsiones no cambian, gozaremos de unas condiciones idóneas: cielos despejados y la luna muy cerca de llegar a su fase de total oscuridad.

La luz que proyecta nuestro satélite es uno de los principales factores que entorpecen la observación de las lluvias de estrellas. El otro, más allá de las nubes, es la contaminación lumínica. Así que, una vez más, hay que recordar que la mejor manera de asistir a este espectáculo natural es alejarse de la luz artificial. Un lugar oscuro y elevado será el lugar perfecto para ver a los meteoros cruzar el cielo. Por cierto, suelen hacerlo a una velocidad de unos 42 kilómetros por segundo. Muy rápido, así que hay que estar atentos.

Durante el pico de actividad, suelen registrarse entre 50 y 100 bólidos por hora, aunque, en el mejor de los casos, un observador avezado podría contar hasta veinte. Lo que, traducido a deseos si quiere cumplir la tradición, no está nada mal.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Lluvia de estrellas entre el frío