Carolina Fernández: Esfuerzo y disciplina para llegar a la élite del culturismo

Laura Ríos
laura ríos RIBEIRA / LA VOZ

RIBEIRA

Carolina Fernández, en una imagen de archivo entrenando en A Fieiteira.
Carolina Fernández, en una imagen de archivo entrenando en A Fieiteira. NELL

La ribeirense, de 47 años, se federó en el 2022 y ya participa en competiciones de talla internacional

16 jul 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Ir al gimnasio es un ritual para muchos, una especie de cita diaria para creyentes no religiosos en la que lo más importante el es culto al cuerpo. No importa la forma o el tamaño de los brazos o las piernas, se trata de buscar un momento de paz en el que poco a poco ir construyendo una rutina a modo de oda a la salud.

Así ve las horas entre pesas y máquinas Carolina Fernández (Ribeira, 47 años), que lleva haciendo ejercicio desde los 21: «A un reláxalles facer punto de cruz e a min reláxame vir ao ximnasio». Desde que empezó a cuidarse, no ha habido un mes completo en el que haya faltado a su cita con las mancuernas y los discos más pesados: «Ata seguín indo embarazada, facía o que me permitían os especialistas, pero non deixei de ir».

En la treintena fue cuando le llegó la primera oportunidad de profesionalizarse en el mundo del culturismo de competición, pero la declinó. La segunda se le presentó en el 2019, cuando tras una mala racha personal escogió el deporte como vía de escape: «Decidín ir a certames porque era unha maneira de saír da casa e marcarme obxectivos».

Su primera gran cita llegó el año de la pandemia, cuando se dio cuenta de que le entusiasmaba presentarse a concursos. Fue en esta época cuando conoció a David García, el entrenador que la ha ayudado desde el principio a conseguir los cambios que tanto ansiaba: «Leva dende que empecei e estará ata que me retire, para min é mais que un adestrador, é un amigo».

La suma de la complicidad entre ambos y el esfuerzo de la ribeirense dieron como resultado que en el 2022 se federase en la liga profesional de la IFBD PRO, una de las organizaciones más importantes del mundo en el universo del culturismo. Fue en la primavera de este año cuando la barbanzana brilló en el Empro Classic celebrado en Valencia. Debido a sus buenos resultados, fue seleccionada para competir en el Mister Big Evolution que se hizo en Portugal hace un par de semanas, una competición internacional en la que quedó duodécima frente a oponentes llegadas de todos los países.

En las fotos de estos certámenes es dónde mejor se puede apreciar el físico prominente de la barbanzana, cuya figura destaca por sus marcados músculos y el bajo porcentaje de grasa corporal.

El mito de la feminidad

Ella asegura estar encantada con su aspecto, aunque admite que hay personas que le dicen que es poco femenina y que no debería hacer tanto deporte. Su respuesta ante este tipo de comentarios es clara: «A feminidade é unha actitude, non algo que se poida ver a través dos ollos». Señala que aunque las cosas van cambiando, hay mucha gente que opina sobre su cuerpo sin que ella lo pida: «Hai persoas ás que non lles gusta este tipo de figura, pero a min gústame e iso é o que de verdade importa, non o que pensen os demais».

Como para no estar orgullosa, ya que para conseguir las mejores posiciones en los concursos, Fernández mantiene una dieta muy bien planificada durante todo el año, que va cambiando en función de las necesidades de cada época. Si está en fase de volumen, es decir, de desarrollar más la musculatura, su alimentación se basa en comer muchas calorías, pero conseguirlo mediante recetas bajas en grasa.

Por el contrario, en las semanas y días previos a la competición, la estrategia cambia por completo, pues en ese momento lo más importante en reducir el consumo de carbohidratos al mínimo con el objetivo de conseguir una mayor definición: «Nas xornadas anteriores igual fago cousas como almorzar pescada con pementos, pero lévoo ben». Horas antes de presentarse ante los ojos de los jueces, la ingesta calórica se reduce casi a cero, pues la barbanzana solo puede tomar alimentos ligeros como tortitas de arroz o crema de cacahuete.

Aunque admite que muchas de sus compañeras nada más salen de la prueba tiene un gran apetito, sobre todo de cosas poco saludables, Carolina Fernández apunta que lo que más le apetece es comerse un buen bol de fruta fresca y descansar. «Apenas non bebes ese día, entón o que che pide o corpo son cousas con moita auga».