Sensatez

Alicia Fernández LA CRIBA

RIBEIRA

Lo acontecido hace unos días en Ribeira creo que ha provocado una envidia sana -esa que proviene de la admiración- en muchos ciudadanos de la comarca y de Galicia. En estos tiempos de egoísmo y mediocridad política, el acuerdo suscrito por PP, PSOE, BNG y Suma es un ejemplo de sentido común y responsabilidad ante una situación extraordinaria como la que vivimos por el covid-19. Eso sí que es hacer política real. Eso es pensar en el conjunto de los ciudadanos a los que te diriges, a los que pediste el voto o a los que te votaron. Desde esta humilde columna, que no se prodiga en aplausos precisamente, les envío uno muy sentido a esas cuatro formaciones, por su altura de miras, su generosidad e inteligencia.

De forma escueta -no da para más-, hacer mención de la excepción de los que ya eran excepción, empecinados en demostrar que su objetivo solo era uno y lo demás se la trae al pairo.

En Boiro hace unos días se pasaban al cobro alcantarillado, agua y basura a particulares y negocios; como si no hubiese pasado nada, a pesar de estar dos meses cerrados y hoy estar abiertos con muchos condicionantes y lastres. También se hace recuento puntilloso de las terrazas, válvula de escape de la hostelería mientras no se levanten las restricciones. La única medida de gracia tomada ha sido prorrogar el plazo del pago fraccionado del IBI hasta finales de agosto. Aunque aquellos que lo tienen domiciliado -amplia mayoría, supongo- ya lo tendrán en su cuenta los primeros días de junio. Comerciantes y hosteleros están enfadados por el mejor trato recibido por sus colegas de otros municipios.