¿El fin de las palmeras en la comarca?

Varios concellos intentan contener el picudo tratando las plantas que están en lugares públicos, pero la plaga se extiende sin control por las fincas particulares


ribeira / la voz

El picudo llegó a la comarca para quedarse y arrasar las palmeras, tanto las que están plantadas en terrenos públicos como en parcelas particulares. Y es en estas últimas donde está el principal problema porque, aunque muchos concellos están intentando frenar la expansión de la plaga gastando cantidades importantes del presupuesto municipal en contener la presencia de este insecto, los vecinos no están dispuestos a echar la mano al bolsillo por salvar estas plantas.

En Rianxo ya hubo que cortar una en la zona de A Ribeira, y otra en el antiguo campo de concentración del municipio, «pero é que hai moitísimas particulares afectadas e unhas contaminan as outras», apuntó el alcalde, Adolfo Muíños. La misma opinión tienen en Boiro, donde el picudo ya se ha llevado por delante cinco palmeras plantadas en terreno público, y ahora mismo hay otra afectada en el paseo marítimo de Praia Xardín.

El responsable de Obras boirense, Nacho Pérez Hermo, explicó que se han tomado distintas medidas para que la plaga no se propague, «podando as palmas que estaban mal para que a planta collera máis forza, pero unha vez que o bicho entra nelas as come por dentro e non hai nada que facer. En Vilagarcía arrasou con todo, e agora xa está totalmente expandida pola comarca».

Recordó que esta no es la primera vez que una especie arbórea se ve afectada por una plaga y que hay que optar por otro tipo de plantaciones, puesto que considera que no existe una solución efectiva para acabar con el picudo. Lo mismo piensa el teniente de alcalde de este municipio, Fernando García Diéguez, que incluso va más allá y confiesa: «Yo creo que es el fin de las palmeras en la comarca».

Por su parte, en Noia llevan desde el año 2016 con una acción preventiva en todos las palmeras de titularidad municipal, que permite que estas se conserven en buen estado, a excepción de una en Santa Cristina, que será retirada próximamente. La concejala de Parques e Xardíns, Mariola López Cierto, señaló: «Comezamos cunha campaña de información veciñal, para que os particulares coñeceran o problema, e cun tratamento fitosanitario que se aplica tres veces ao ano: en xaneiro, entre marzo e abril e en setembro ou outubro. As que estaban afectadas e non se podían recuperar foron retiradas dacordo co procedemento establecido, mentres que as que están na Alameda, nos xardíns Felipe de Castro e no instituto están ben».

López Cierto apuntó que Noia fue de los primeros ayuntamientos que actuó con rapidez para evitar la propagación del picudo: «Levamos dous anos tratando as palmeiras e comprobamos que o produto aplicado ten unha eficacia no 85-90 % dos casos. As que están en peor estado son as de particulares, moitas delas comidas porque o certo é que tanto este tratamento como o procedemento de retirada da palmeira son bastante custosos e a xente opta por deixalas como están».

Fumigaciones

Otro de los concellos que desde el principio se volcó para proteger sus palmeras contra el picudo fue el de Ribeira, que también optó por las fumigaciones que se repiten cuatro veces al año y que han permitido, por el momento, salvar a casi todas las que están en terreno público, a excepción de una en Palmeira. Precisamente, en esa parroquia ribeirense es donde se ha registrado una mayor incidencia de la plaga, afectando tanto a las de particulares como a las que estaban en el atrio de la iglesia.

Uno de los espacios más visitados de A Pobra, los jardines de Valle-Inclán, también ha visto como sus palmeras comenzaban a perder sus palmas por culpa del picudo. Una de estas plantas están bastante afectada, hasta el punto de que cuando hay temporal se valla todo el entorno para evitar que las ramas puedan caer sobre algún transeúnte. En este municipio ya se taló una que había detrás de la casa consistorial y otra al lado de la carretera principal, una medida que posiblemente habrá que tomar con otros ejemplares afectados.

En Muros por el momento se salvan de esta quema las que están plantadas en terrenos públicos, según explicó la alcaldesa de Muros, María José Alfonso, que indicó que hay muchos ejemplares enfermos en fincas privadas.

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