El temporal y las capturas accidentales dejan cinco cetáceos muertos en una semana en la costa de Barbanza

Sara Pardo
sara pardo RIBEIRA / LA VOZ

PORTO DO SON

Un delfín varado en la playa de Baroña
Un delfín varado en la playa de Baroña CARMELA QUEIJEIRO

Una toniña, un arroaz y tres delfines aparecieron varados en playas de Ribeira, Porto do Son y Carnota

20 feb 2026 . Actualizado a las 16:49 h.

La costa barbanzana se ha convertido esta semana en un improvisado cementerio marino. El Cemma ha registrado en los últimos días el varamiento de cinco cetáceos en diversos arenales de Ribeira, Porto do Son y Carnota. Un fenómeno que, según los expertos, está relacionado con el fuerte temporal.

El hallazgo más sensible se produjo en Corrubedo, donde los técnicos localizaron el cuerpo de una toniña (Phocoena phocoena). Se trata del cetáceo más pequeño de nuestras aguas, catalogado en peligro de extinción. En la misma zona también se dio cuenta de un arroaz muerto.

La lista de bajas se completa con tres ejemplares de delfín localizados en los arenales de Río Sieira y Baroña, en Porto do Son, así como en la zona de O Pindo, en el municipio de Carnota.

Desde el Cemma explican que se debe a una combinación de factores. Por un lado, los temporales acaban con los ejemplares que ya se encuentran débiles o enfermos. Por otro lado, varios de los animales presentaban marcas compatibles con la captura accidental durante la faena pesquera, una causa recurrente. Una vez muertos, los vientos del sur-suroeste los arrastran hasta los arenales barbanzanos.

Pese a lo llamativo de la cifra, desde el organismo científico descartan que se trate de un evento extraordinario. Es habitual que el invierno multiplique estos hallazgos en la costa atlántica.