La zona acondicionada por el Concello es muy transitada por los vecinos y se conserva en buenas condiciones a pesar del paso de los años
21 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Pocas veces se logra un objetivo tan amplio y provechoso para la comunidad como el que se emprendió en Outes, hace ya 15 años, con la recuperación para uso público de la desembocadura del río Tines, entre la zona conocida como O Areal y el muelle de O Conchido. Más de mil metros cuadrados fueron mejorados, dotados de espacios de ocio, parques infantiles, sendas peatonales, una parcela arbolada o elementos urbanos para el disfrute de los vecinos.
Sucesivas intervenciones del Concello hicieron posible una obra singular que, además de aportar al vecindario un gran lugar donde pasear y relajarse, consiguió mejorar y adecuar estéticamente un paraje único en origen, pero aprovechable ahora para el disfrute de todo el mundo gracias al proyecto de recuperación y mejora del discurrir del Tines hasta que vierte al mar sus aguas.
Todas las actuaciones urbanísticas en este tramo del río son reseñables, pues si atractivo es el sendero hormigonado que se construyó a lo largo del río, en la mayor parte de ambas márgenes del mismo no resultan menos interesantes las sucesivas obras realizadas en la zona para construir los parques infantiles de O Areal o Vista Alegre, la recuperación de media docena de molinos, la instalación de elementos de gimnasia para personas mayores o la adecuación de un espacio como merendero con mesas y asaderos.
Mejoras en el cauce fluvial
Pero no solo se dejó más bonita la zona, también se actuó sobre el cauce del río con la pretensión de evitar las frecuentes inundaciones que asolaban parte de la villa de A Serra en días de riadas. Además, se consiguió una mejora estética y funcional de este tramo con la instalación de presas, vallas laterales, pasadizos peatonales sobre el agua y la recuperación de antiguos cauces de regatos que llevaban su manantial a los remozados molinos.
Después de emprender una obra tan meritoria como la realizada por el Concello en la desembocadura del Tines, cabe analizar también el estado de mantenimiento y de conservación de este paraje público y la utilización del mismo que hacen los vecinos. Es destacable que no se noten graves anomalías teniendo en cuenta que la mayoría de intervenciones se hicieron hace 15 años, salvo en Vista Alegre, donde el acuario no cumple con las expectativas previstas. En los molinos debe acondicionarse su interior y el palomar de A Horta do Muíño requiere de una nueva cubierta. Por otra parte, no estaría mal que se mejorase el alumbrado en partes del sendero peatonal.
Todas las instalaciones dispuestas son utilizadas y existe una satisfacción generalizada entre los outienses por su estado.