Brais García, de Segunda B a pararle al Barça en Primera División

Álvaro Alonso Filgueira
ÁLVARO ALONSO FERROL / LA VOZ

NOIA

CESAR TOIMIL

El meta burelense de O Parrulo, uno de los mejores contra el Cartagena, el Barça y el Jaén, jugó en la categoría de bronce hasta junio

09 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado 10 de julio, O Parrulo Ferrol anunció el primer fichaje para la nueva temporada: Brais García Pedre (Burela, 27 años), un portero que había jugado las tres últimas temporadas en la Segunda División B con el Noia. «Espero jugar el mayor número de minutos posibles y sentirme importante dentro del equipo», dijo entonces. Bajo palos ya estaba en A Malata uno de los héroes del ascenso, Illi, que disputó completos los dos primeros encuentros contra ElPozo Murcia y el Zaragoza, en los que recibió 10 goles. No por esta cifra, sino por darle también la oportunidad a Brais, el técnico, Diego Ríos, decidió cambiar al protagonista en la portería, y el burelense ha jugado completos los tres últimos duelos, ante el Cartagena, el Barcelona y el Jaén, en los que recibió 1, 4 y 3 tantos. Su papel en estos últimos partidos fue imprescindible para mantener vivas las opciones. De hecho, contra los culés fue elegido unánimemente por los medios locales como mejor jugador de O Parrulo.

«A verdade é que si que estou contento. Illi está facéndoo moi ben, pero agora Diego [Ríos] apostou por min e estoume atopando a gusto», valora el guardameta, que vive en Viveiro y aprovecha las mañanas para estudiar un ciclo de Soldadura y Calderería. Aunque ya había recibido llamadas desde Ferrol en veranos anteriores, no fue hasta este cuando se decidió por abandonar Noia, para estar más cerca de Burela y, sobre todo, para demostrar su valía en la Primera División. «O cambio foi grande. Isto xa é a elite, enfróntaste aos mellores. Aínda que ao mesmo tempo de duro, é bonito, e por iso tomei a decisión de cambiar de equipo, malia que en Noia tamén estaba ben. Xogar en Primeira era unha forma de demostrar ata onde podía chegar», explica.

El pasado martes, ante el coloso blaugrana, aunque recibió cuatro goles y tuvo un pequeño error en el primero, las paró de todos los colores, con un estilo «algo palomitero», como él lo define. «Pero non o fago a propósito, non é premeditado. Sáeme así», apunta.

Margen de mejora

La competencia sana que mantiene con Illi está haciendo que ambos no se relajen un minuto. «O importante é que o que xogue dos dous o faga o mellor posible, para que se manteña unha competitividade que vai ser boa no equipo», valora. Diego valoró el sábado su tranquilidad bajo palos. «Son un persoa tranquila e creo que é algo bo para un porteiro, porque lle da seguridade ao equipo», considera.

Eso sí, tiene margen de mejora para lo que resta de temporada. «Teño que asentarme na pista, dominar máis os espazos, facerme máis importante no equipo. Ao final o porteiro é o que ten que mandar e dirixir. Teño que ir acostumándome á categoría e ir collendo máis galóns», concluye.