Un remanso de tranquilidad

NOIA

Las cuatro playas del municipio se caracterizan por la mansedumbre y la calidad de sus aguas, lo que las convierte en un lugar ideal para pasar una jornada de descanso

29 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El municipio noiés cuenta con cuatro arenales, situados todos ellos en las proximidades de la carretera AC-550 y que se suceden los unos a los otros, separados entre sí por formaciones rocosas. Testal, Taramancos, Boa Grande y Pequeña tienen un nexo en común y es que se encuentran en el interior de la ría Muros-Noia, por lo que las aguas suelen ser, en la mayoría de las zonas de baño, tranquilas e ideales para los cientos de familias, jóvenes y vecinos que cada verano se dan cita para disfrutar de una jornada de ocio y descanso.

Sin embargo, las playas de Noia son conocidas también por la alta capacidad productiva de sus bancos marisqueros, que representan la principal fuente de ingresos de muchas familias de la zona. El berberecho y las diferentes modalidades de almeja son los bivalvos que más abundan en los arenales.

Los usuarios de las zonas de baño son, principalmente, vecinos de la localidad noiesa o su área de influencia. La presencia de bañistas foráneos es reducida, por lo que no son arenas que se encuentren, por lo general, muy masificadas.

Infraestructuras

Las playas de esta parte del litoral barbanzano no presentan problemas a la hora de encontrar un hueco donde dejar el coche. Un ejemplo de lo dicho es Testal, que cuenta con amplias zonas de aparcamiento, sobre todo, en las inmediaciones de la lonja. Todo lo contrario de lo que sucede con los aseos, ya que algunos de los arenales no dispone de baños para los usuarios, o si los tiene, obliga a los visitantes a recorrer grandes distancias para poder utilizarlos.

En lo que a medidas de seguridad se refiere, cuatro son los socorristas que vigilan la costa noiesa -en el verano del 2007 fueron tres-, de lunes a domingo, desde última hora de la mañana hasta bien entrada la tarde. Los profesionales cubren la vigilancia de forma simultánea en Testal y Boa.

Por lo que respecta los demás servicios, cabe decir que la mayoría de los arenales noieses cuentan con duchas, pasarelas de acceso a la arena y recogida selectiva de basura. En el caso de Testal hay que añadir que es la única zona de baño donde se indica las condiciones del mar, además de advertir a los usuarios de los lugares más peligrosos para darse un chapuzón.

Mención aparte merece la playa de Boa Pequeña. Este pequeño arenal, que se encuentra ubicado en un lugar privilegiado del litoral noiés, sufre, como cada año, los olores no deseados procedentes del riachuelo que desemboca en la playa. También hay que decir que la falta de limpieza es bastante importante. Algas secas y desperdicios forman parte del paisaje de Boa Pequeña, que pide a gritos una actuación integral que mejore sus instalaciones. El déficit de contenedores, duchas, accesos y aseos es alarmante en esta pequeña cala.

Dar un paseo por los caminos existentes en las inmediaciones de los arenales es una de las alternativas más utilizadas por los usuarios, ya que permite observar el paisaje que ofrece esta parte de la ría. Los amantes del deporte disponen, en las cercanías de Testal, de una cancha de fútbol y otra de baloncesto donde pasar el rato.