ERA VISTO | O |
06 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EL CONCELLO de Noia anunció ayer la presentación, esta misma semana, de un tríptico redactado por el historiador local Xerardo Agrafoxo en el que se plasman la historia y el patrimonio del museo de las laudas gremiales de Santa María A Nova, que el investigador considera uno de los centros gliptográficos más importantes del continente europeo. En el mismo sentido se expresa Xosé Agrelo en la biografía que escribió para Toxosoutos sobre Avilés de Taramancos, a quien se le atribuye el mérito de haber dado los primeros pasos, cuando era concejal de Cultura, para convertir la iglesia de Santa María en el museo que hoy representa. La idea de editar un tríptico es acertada, pero quizás insuficiente. En los últimos años he escuchado buenos propósitos para la sala dedicada a las laudas, pero nunca llegan a materializarse. Este referente del arte noiés sigue sin funcionar como un verdadero museo y son muchos los que echan en falta un guía especializado que atienda de forma permanente estas instalaciones, como también lamentan que el horario de apertura no se mantenga fijo todo el año. Son pequeñas mejoras que se vienen demandando desde hace tiempo y que tampoco suponen, digo yo, una inversión muy cuantiosa.