La noiesa recuerda con orgullo su incursión en la política y, sobre todo, su etapa como regidora; es por ello que anima a otras mujeres de la zona a seguir sus pasos
31 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?abe muy bien lo que supone para una mujer afrontar el reto de hacerse con el bastón de mando de un concello, puesto que lo hizo entre los años 1995 y 1999. María del Carmen Abeijón reconoce que al asumir el cargo de alcaldesa de Noia sacrificó el tiempo que le hubiera gustado dedicarle a su familia, pero no se arrepiente. -Una satisfacción y un orgullo enorme por conseguir logros para el municipio y por poder ser un referente para otras mujeres. La parte negativa es la dedicación que requiere ser alcaldesa, por lo que ves muy reducido el tiempo para la familia y la casa. -¿Tuvo que enfrentarse a algún problema por el hecho de ser mujer? -Para nada. Me encontré con compañeros e instituciones que en ningún caso me discriminaron. Por aquel entonces era también diputada provincial y nunca recibí un trato discriminatorio. Siempre me respetaron. -¿Cree entonces que la política ha dejado de ser patrimonio masculino? -El problema es que todavía son muy pocas las alcaldesas existentes en Galicia, y esa minoría es la que hace suponer que se trata de un cargo difícil para el sector femenino. En la práctica se demuestra que estamos capacitadas para desarrollar una buena gestión y ejercer un puesto en política. -¿Por qué todavía hay tan pocas políticas? -Aunque no estamos equiparadas al hombre en cuanto a participación, las estadísticas demuestran que cada vez son más las que se introducen en la política. Todavía les frena el hecho de tener obligaciones en casa que no pueden compatibilizar con la responsabilidad municipal. -¿Qué puede aportar una mujer en este campo? -Sobre todo su sensibilidad, que, en la mayoría de los casos, es mayor. La mujer también tiene experiencia en lo que a economizar al máximo se refiere. Podemos aportar también nuestra capacidad de comprensión y diálogo.