Cinco locales ofrecen menús especiales con motivo de la exaltación
22 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Mazaricos será el encargado, un año más, de poner el broche de oro al carnaval. Lo hará el próximo fin de semana comiendo cocido y bolos do pote en una fiesta de exaltación que este 2026 cumple su vigesimoséptima edición.
Tanto desde la asociación de hosteleros local, como desde los colectivos Monte Picoto y Amas de Casa de Mazaricos, entidades que, junto al consistorio municipal se encargan de la organización de la exaltación, ultiman ya los preparativos de una celebración que se ha convertido ya en un referente en toda la comarca, y que ha conseguido que se llenen hasta los topes los diferentes establecimientos hosteleros del núcleo principal del municipio, A Picota.
Este año participan en la celebración Asador Manduca, Restaurante Efe-Eme, Casa Jurjo, Bar A de Paris y Casa Pego. En todos ellos se servirá un menú parecido a un precio que parte de 30 euros y que estará compuesto, además de por los tradicionales bolos, por cocido, postre, vino y café. En este sentido, aunque el día grande de la celebración será el domingo, las expectativas de la importante afluencia que se prevé llevó a los promotores a ampliar la degustación al sábado, siempre bajo reserva previa.
Por supuesto, la tradicional exaltación dominical en el Campo da Feira —habrá una carpa en previsión de que el mal tiempo pueda deslucir la celebración— se mantiene. Además de probar los bolos por 3 euros, los asistentes tendrán la posibilidad de observar en directo su forma de preparación y cocinado.
Elaboración sencilla pero diferente en cada restaurante
Aunque la elaboración de los bolos do pote puede resultar relativamente sencilla, lo cierto es que tienen su truco. De hecho, su sabor e incluso textura varía de forma sustancial en función de quien los prepare. Dependiendo del cocinero, se amasa de una u otra manera o se emplean trozos de panceta, chorizo o tocino para hacer una especie de rustrido que inunda de matices el plato.
Lo que no varía es la base del producto, que está compuesta por harina de maíz, mezclada con algo de trigo o centeno para darle mayor consistencia, que se amasa y se compacta con su característica forma de bola. Posteriormente se introduce para su cocción en el caldo hirviendo y se sirve acompañada del tradicional cocido. En su degustación mazaricana tampoco acostumbran a faltar postres típicos del entroido como filloas, orejas o buñuelos.