Yago Iglesias: «Cuando me llamaron pensé que sería para entrenar a los juveniles»

Con el título de Tercera recién conquistado, el ribeirense hace balance de su camino por los banquillos gallegos


Su primer banquillo fue el de Ventín, en un Palmeira que militaba en la Segunda Regional de aquel entonces. Una carrera vertiginosa ha llevado a Yago Iglesias (Ribeira, 1982) al título de Tercera División con el Compostela. Habla sin tapujos sobre esta última temporada, sobre su próximo reto, qué espera del futuro y la situación que atraviesa el fútbol barbanzano.

-En primer lugar, felicidades. ¿Cómo ha vivido este año?

-Creo que hemos superado las expectativas de lo que se esperaba tanto en el club como fuera. Hace un año, el Compostela se planteó un cambio de filosofía, pasando de gastar dinero en futbolistas foráneos para optar por un bloque joven, con futuro. Se querían dar pasos cortos. El curso pasamos empezamos 20 nuevos. Este mantuvimos a 13 y fichamos a siete más para mejorar los resultados e intentar meterse en la fase de ascenso. Cuando en diciembre nos vimos primeros cambiamos el objetivo para intentar terminar ahí. El equipo rindió a un nivel enorme.

-Hay voces que aseguran que en una fase larga un hipotético ascenso sería imposible.

-Igual es por el perfil de la plantilla, que es la segunda más joven de la categoría, con 23,5 años de media. Creo que en la fase de campeones, a una eliminatoria, puede dar un rendimiento muy alto. Las expectativas, viendo a la gente desde dentro, es que podemos afrontarla con ilusión y con opciones de todo. A seis partidos, la promoción puede hacerse muy larga, sobre todo a nivel mental. Sin embargo, en diciembre también decíamos lo mismo y al final estuvimos todo el año ahí.

-Boiro, Somozas y Bergantiños eran los grandes candidatos al título. ¿Se lo dejaron fácil o fue insistencia de su conjunto?

-Creo que lo segundo. El Bergantiños estuvo peleando hasta el final, fue en Arenteiro donde conseguimos el primer puesto matemáticamente. Boiro y Somozas, por nombres, plantilla y experiencia de sus técnicos sí que estaban en las quinielas. Dije que el Alondras iba a estar arriba. El primer puesto es merito nuestro más que demérito del rival. Fuimos mucho más regulares. En ciertos momentos sacamos más rendimiento.

-Hubo críticas de que los árbitros favorecieron al Compostela.

-Supongo que se refieren al partido contra el Negreira, que en el último minuto nos pitan un penalti a favor con 1-1. Sin embargo, solo hay que ver las actas de los partidos. Somos el tercer o el cuarto equipo más tarjeteado. Me quejé durante el año porque cada vez que hacíamos falta teníamos una amonestación. La suerte también forma parte de los títulos, que se lo digan a los equipos de Primera División. Estos debates siempre estarán implícitos. Creo que el trabajo, la continuidad del bloque y la experiencia nos ha ayudado a afrontar partidos que el año pasado pudimos empatar o perder en el tiempo de descuento.

-Es anecdótico, pero a pesar de que en el 2016 desciende con el Noia el Compostela decide firmarlo como entrenador.

-Cuando me llamaron pensé que sería para entrenar a los juveniles. Había entrenado en Liga Nacional y creía que los tiros iban por ahí. Cuando me ofrecen el puesto me explicaron que querían a alguien acorde a un proyecto con gente joven y una idea clara de lo que quiere jugar. El año pasado hubo muchas críticas, pero siempre desde fuera. Desde el club me animaron en todo momento. Un año después, este equipo logró ganar la liga.

-Tres años después de debutar en Tercera se mete en la fase de campeones.

-Si me lo dicen hace tres años no me lo creería. El domingo recibí mensajes de amigos. A la mayoría los había entrenado en Preferente con el Ribeira. Hace nada estaba en segunda regional. Creo que hay que dar pasos, poco a poco, pero firmes. Tengo claro a dónde quiero llegar. No sé el tiempo que me llevará o si lo conseguiré, pero trabajo para ser entrenador profesional. Soy joven y todavía tengo mucho que aprender.

-Quienes conocen su trabajo destacan su planificación.

-Creo que es mi punto fuerte. Me gusta trabajar entre semana, estructurar las sesiones, tener claro lo que debemos hacer para conseguir para que eso salga en el campo. Me siento cómodo.

-¿Y un punto débil?

-No soy un exjugador de cierto nivel y, cuando llegas a ciertos sitios, los jugadores te miran con recelo. Tienes que demostrar que estás preparado y que les puedes ayudar a mejorar. Tienen que dejarte hacerlo, porque si los resultados no te acompañan acabas fuera. Tengo la suerte de tener conmigo a Rodri Veiga, aunque también a Álex Otero, Pablo Castro y Manuel Castiñeira.

«Ribeira podría ser un punto neurálgico del fútbol»

Iglesias valora la temporada de los conjuntos de Barbanza, además del trabajo que se realiza en las canteras de la zona.

¿Cómo ha visto a los dos equipos barbanzanos de Tercera?

Creo que este año el Noia tenía un bloque muy competitivo, con experiencia en la categoría. En pretemporada hizo un fútbol muy bueno. Sin embargo, eso le afectó para empezar la liga. Le costó arrancar y a partir de ahí, en plena dinámica negativa, se vino abajo. Pose le dio una vuelta y volvió a competir. El Boiro tenía todas las papeletas para pelear por el título. Empezaron titubeantes, pero se engancharon. A nosotros nos ganaron 0-3. Fue cuando empezaron a tener problemas. Su situación es el fiel reflejo de que si en un grupo las cosas no ruedan a la perfección, eso transmite en el campo.

Forma parte del organigrama del EFM Concello de Boiro, ¿como ha evolucionado este proyecto?

Es muy parecido al Compostela. Queremos dar pasos, poco a poco, pero firmes. Empezamos con 300 chavales y acabamos de firmar un convenio con el Deportivo. Que un club así se fije en nosotros demuestra que se están haciendo las cosas bien.

En el extremo contrario está el Ribeira, a punto de descender a Segunda Galicia.

Son cosas que pasan porque en su momento se tomaron decisiones erróneas. Puedes querer un equipo en Primera Galicia o en Preferente, pero, como le decía a los directivos cuando yo estaba, si no logras fichar jugadores de esa categoría debes traerlos de una por debajo. Cuando hablabas con gente, que era tu primera opción, no querían venir. Con el paso del tiempo, eso deja huella. Creo que a día de hoy tienen problemas, incluso que no hay gente para entrenar. A la larga, eso genera estos descensos.

El fútbol ribeirense siempre se ha caracterizado por clubes que acaban atacándose entre ellos.

Siempre pasó, pero en toda la zona. Si lo que se hizo con el EFM Boiro se hiciera aquí, que los directivos se unieron, Ribeira podría ser un punto neurálgico del fútbol, sin duda. Hay chavales buenos, y generaciones excelentes, pero es difícil llegar a categorías importantes si los jugadores están desperdigados.

Usted cuenta con dos barbanzanos, Cardeñosa y Sobrido.

Son el día y la noche. Cardeñosa es una prolongación mía en el campo, un jugador contrastado, que ha rejuvenecido y que se ha revalorizado. Sobrido tiene 19 años y muchísimo potencial. Es profesional, pertenece al Celta. Es un animal físicamente, le falta experiencia y temple, pero su futuro será muy prometedor.

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