Duelo solidario de sotanas y tricornios en Boiro

María López García
maría lópez RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Los guardias civiles endosaron un 8-3 a los sacerdotes en un gélido partido en beneficio de Cáritas

21 dic 2025 . Actualizado a las 20:58 h.

Ni el frío ni la lluvia pueden con las buenas causas. Los boirenses volvieron a demostrar este domingo su carácter solidario al llenar las gradas del campo de Vista Alegre para asistir a un peculiar partido de fútbol entre guardias civiles y curas en beneficio de Cáritas. Un encuentro en el que, aunque el resultado era lo de menos, también se respiró cierta rivalidad. Sana, por supuesto.

Pese a dominar durante la primera parte con un 2-3, los sacerdotes terminaron el duelo sobre el césped con una amplia derrota, ya que los agentes del instituto armado remontaron a ritmo de vértigo con, nada más y nada menos, que seis goles en el segundo tiempo. Ni la entrada en el terreno de juego del alcalde, José Ramón Romero, con la camiseta amarilla de cruz a la espalda logró darle la vuelta al marcador, que finalmente quedó en un 8-3 en favor del equipo verde.

Aun así, no todo estaba perdido para los sacerdotes. Con el propósito de animar la jornada y que no decayeran los ánimos, un divertido speaker comunicó por megafonía que se abría una ronda de penaltis, pero esta segunda oportunidad no resultó suficiente para invertir el resultado.

Tanda de penaltis

Los funcionarios de la Guardia Civil, llegados de distintos puestos de la comarca, marcaron cuatro tantos, frente a tres de los religiosos, también procedentes de diferentes municipios como Ribeira (Alfonso Mera y Dominic Ekpaidot, vicario parroquial en Palmeira), Boiro (Juan José Bermúdez), Vilanova, Arzúa, Sobrado dos Monxes o Fene.

En cuanto a incidencias, la peor parte se la llevó el conjunto verde, ya que su portero sufrió una lesión en una rodilla.

Los organizadores realizaron un balance muy satisfactorio de esta segunda edición y ya están pensando en la tercera, pues reinó el buen ambiente y el público respondió animando y abarrotando el campo. Y ello a pesar de que a la misma hora jugaban el Boiro con el Arousa y el Cures con el Bealo. Entre las entradas y los donativos la recaudación alcanzó los 3.400 euros para ayudar a familias necesitadas.