El desfile tuvo lugar tras un misa en el exterior de la capilla
27 sep 2025 . Actualizado a las 10:54 h.No pudo salir de la capilla que la cobija, en el Campo de Arriba de Rianxo, el domingo de las fiestas debido a la lluvia, pero la Virxe da Guadalupe cumplió con la tradición de pasearse por las calles de la localidad el jueves. Fue con motivo de una procesión de velas, organizada por la parroquia de Santa Columba en colaboración con la hermandad creada para velar por la imagen, que todo indica que se repetir en años próximos.
Aprovechando el buen tiempo, la celebración religiosa comenzó con una misa en el exterior de la capilla. La afluencia de feligreses fue tal que los bancos dispuestos resultaron insuficientes y fueron muchas las personas que tuvieron que seguir de pie la liturgia, oficiada por el párroco local, Marcelino Sánchez.
En el transcurso de la misa se impusieron siete medallas a otros tantos nuevos cofrades de la Irmandade Nosa Señora Virxe de Guadalupe, una entidad que preside Margarita Otero y que inició su andadura con más de sesenta integrantes.
La liturgia culminó con una procesión nocturna que resultó un auténtico éxito, tanto por la cantidad de personas participantes como por las espectaculares estampas que dejó a su paso, dominadas por la imagen de la Moreniña ensalzada con flores, los costaleros vestidos de azul y blanco, y las numerosas velas encendidas.
Vuelta al altar
Al son de los compases que brotaban de los instrumentos de los integrantes de la Banda de Música de Caamaño, la procesión recorrió el Paseo da Ribeira para continuar por la Rúa do Medio y concluir en la capilla, a la que accedió la Virxe da Guadalupe atravesando un pasillo alumbrado con decenas de velas.
Luego, cumpliendo con la tradición del último jueves de septiembre, la imagen fue alzada y colocada en el altar, donde permanecerá hasta que dentro de un año lleguen las celebraciones en su honor.
La primera edición de la procesión de las velas que puso el broche al homenaje que los rianxeiros tributaron a su Moreniña resultó tan exitosa que la Irmandade Nosa Señora Virxe de Guadalupe tiene claro que debe instaurarse como una cita anual.