Amicos forma a niños y jóvenes a través de su programa Pekes

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Mateo Pimentel recibe formación individualizada en el centro de Amicos de Oleiros
Mateo Pimentel recibe formación individualizada en el centro de Amicos de Oleiros

Isabel Sóñora, madre de un usuario, valora las actividades para estimular la independencia de su hijo de cara al futuro

02 dic 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Uno de los programas que más éxitos ha cosechado en Amicos es Pekes, una iniciativa que ofrece atención y formación especializada a las personas con diversidad funcional entre los cero y los 21 años. Alrededor de una treintena de usuarios acuden a diario a las instalaciones que la asociación tiene en la parroquia ribeirense de Oleiros, donde se cuenta con una unidad de atención temprana y un centro de educación especial dirigidos por personal especializado que se vuelca en conseguir que los alumnos logren una formación académica y vital para poder valerse por sí mismos, siempre en la medida de sus posibilidades.

Mateo Pimentel nació hace 15 años con una malformación craneal asociada a un síndrome raro, conocido como Pfeiffer. A mayores, en el 2017, se le diagnosticó un trastorno del espectro autista. A pesar de todos estos obstáculos, el joven cursa cuarto curso de la ESO y realiza un ciclo combinado en el centro de Amicos. Su madre, Isabel Sóñora, reconoce que, «chegado a un punto, o nivel académico pasou a un segundo plano e o que nos interesaba era estimular a súa independencia de cara ao futuro. E para iso, o mellor era estar nun colexio onde lle ensinaran actividades da vida diaria, cuestións que non aprende nun centro ordinario».

La madre de Mateo reconoce que desde que comenzó a acudir al centro de Oleiros ha mejorado muchísimo, sobre todo a nivel de autonomía y también a poder comunicarse con los demás, algo que hasta ahora le costaba mucho. De hecho, además de trabajar en las habilidades curriculares en un aula que comparte con el resto de compañeros —siempre en base a los objetivos fijados entre los especialistas y la familia—, el joven también recibe sesiones individualizadas de logopedia, psicología y pedagogía.

Gracias a estas clases se potencia su memoria, habilidades narrativas y conversacionales, así como su comprensión lectora. También se trabaja para que sepa identificar y mostrar sus emociones, lo que permite mejorar sus relaciones sociales.

Inclusión

Isabel Sóñora es consciente de que a su hijo todavía le queda un camino muy largo por recorrer, al igual que a la sociedad para normalizar la inclusión de las personas con algún tipo de discapacidad. Reconoce que la asociación Amicos está realizando un gran trabajo en este ámbito y también en ayudar a estos usuarios a mejorar su calidad de vida, promoviendo su independencia en la medida de sus circunstancias.

«A nivel social temos moito que cambiar, moito que educar sobre o tema. Supoño que o traballo de entidades como Amicos fai moito, e por iso animo á xente a axudar e a aportar o seu graniño de area para que se sigan mantendo e mellorando, porque é o futuro dos nosos nenos», señala.