«Que alguien tenga la suficiente fuerza moral y el nivel intelectual y científico necesario para dar una explicación menos chocante y chocareira»
18 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.La campaña marisquera es un desastre. No hay almeja, ni chopo, ni berberecho, las especies que son el nutriente de las miles de personas que en las rías de Arousa y Muros-Noia tienen en el marisco su principal fuente de recursos. Acusan a la lluvia, como si en Galicia no lloviera nunca; acusan a la mina de San Finx, como si estuviera funcionando; acusan al exceso de calor de la primavera, como si fuera una novedad en los últimos diez años; acusan al exceso de algas que la falta de temporales no arrancó del fondo impidiendo la oxigenación para el crecimiento de las especies.
Acusan, acusan. Opiniones, ideas, pero como dejó escrito Marco Aurelio: «Lo que escuches es un ruido, pero no es un hecho. Lo que veas es una perspectiva, pero no es la verdad». ¿Qué dicen científicos y centros de investigación? Echamos de menos sus informes. La Consellería de Mar, como siempre autista en el caso de la defensa de sus competencias. Que alguien tenga la suficiente fuerza moral y el nivel intelectual y científico necesario para dar una explicación menos chocante y chocareira. Falta que alguno de los múltiples entes científicos dedicados al mar haya dicho algo sobre esta crisis.
Es una tragicomedia que después de 40 años la producción de marisco de Galicia siga en 5.000 toneladas, mejillón de batea aparte (alguien debiera explicar como se autoriza la extracción de 10.000 toneladas de mejilla de las concesiones marisqueras a coste cero. Siembran la batea y le regalan la siembra). Antiguamente la campaña duraba de tres a cinco meses, ahora 11. Es posible que alguien nos explique cómo el lecho marino puede soportar tal esfuerzo sin poner en riesgo la cadena trófica y el equilibrio de la biomasa. Nadie va a decir nada bueno para llenar de esperanza a los mariscador@s. Miento, como es campaña electoral pronto saldrá la necesidad de ayudas y, como siempre, los más modestos serán los perjudicados .