La pedrea

Alicia Fernández LA CRIBA

BARBANZA

«Ya sé que pedir a los políticos con mando objetividad, coherencia y claridad presupuestaria es como pedir a una almeja que hable»

22 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El proyecto de presupuestos de la Xunta para el 2022, en la parte que afecta a nuestra comarca, me evoca una retahíla de refranes casi tan larga como su detalle. Me quedaré con el que me afeaba mi abuela cuando se la quería dar con queso: «Cóllese primeiro ao mintireiro que ó coxo». Eso habría que decirle al Gobierno gallego, porque su argumento estrella ante el Gobierno del Estado en cualquier reparto de fondos, dispersión y envejecimiento, lo elevan a castigo apocalíptico en la comarca, pues los municipios que más sufren esos problemas no recibirán un euro de los 14,8 millones que nos destinan. Una cantidad ya cicatera, pues si al conjunto de Galicia le corresponden 947 euros por habitante del capítulo de inversión, a usted y a mí nos tocarán 140.

Ya sé que pedir a los políticos con mando objetividad, coherencia y claridad presupuestaria es como pedir a una almeja que hable. Pero a no ser honrado, el César, que no la mujer, debería intentar, al menos, parecerlo. En la comarca el tema se vuelve surrealista, por no decir ofensivo. Una pequeña parte (3,8 millones) podríamos calificarlos de inversión genérica. Del resto (11) cuatro concellos (Boiro, A Pobra, Lousame y Carnota) no ven un euro, tres (O Son, Noia y Muros) una limosna y dos (Ribeira y Rianxo) pedrea y reintegro. A lo ya comentado -de los humildes- sumemos otra lectura: el 35 % de la población recibe el 90 % de la pasta.

Los gerifaltes, sea desde la perspectiva de los parias o de la de los plutócratas, nos deberían contar, resumiendo, si es un problema de no saber pedir -que puede ser- o repartir. Más que nada para hacernos una composición de lugar, determinar quién nos ningunea, y votar en conciencia como nos piden de boca para fuera.