Con el covid como excusa

María Xosé Blanco Giráldez
María Xosé Blanco CARA Y CRUZ

BARBANZA

02 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Es cierto que el coronavirus cogió al mundo por sorpresa y por eso resulta perfectamente entendible que durante aquellos primeros meses primara el desorden e incluso se hiciera un vacío en muchos ámbitos, ante las dificultades de organizar acciones tal y como se venía haciendo. Pero ahora, más de un año después, la situación debería ser, con las limitaciones propias de la pandemia, lo más similar posible a la etapa anterior al covid. Hace ya tiempo que se viene hablando de una normalidad que, en determinados niveles, tarda más de lo previsto.

En la esfera privada puede decirse que la adaptación al nuevo escenario derivado de la pandemia se hizo en tiempo récord. Mediante el teletrabajo, una opción impensable anteriormente, o reajustando horarios y plantillas, la inmensa mayoría de las empresas lograron establecer esa nueva normalidad en poco tiempo. Hasta los niños recuperaron sus rutinas, portándose como auténticos superhéroes, con máscara incluida.

Pero el ritmo de adaptación parece ser más lento en la esfera pública, por lo menos en algunos casos. El covid sirve de excusa para dejar aparcadas iniciativas que hasta su aparición eran indiscutibles. Salvo excepciones, los programas lúdicos y culturales han sufrido un adelgazamiento importante, que incluso afecta a servicios prioritarios. Como ejemplo, la anulación, en Ribeira, de los tradicionales campamentos estivales de conciliación por segundo año consecutivo.

A estas alturas, el covid ya no puede ser excusa. Tiempo hubo para adaptarse a la nueva realidad.