Pablo Molinos: «Poño un tempo e intento conseguilo»

El joven de Esteiro cambió el volante de las carrilanas para empezar su aventura en los karts


Ribeira / la voz

El Gran Prix de Carrilanas de Esteiro es un evento ampliamente conocido en Galicia. Todos los años, grandes y pequeños de toda la comunidad esperan con ansia una de las citas estivales más concurridas para ver descender a los bólidos por la celebérrima Costa do Maio. El amor que profesan los vecinos de Esteiro por la prueba es comprensible al vivir de primera mano el gran ambiente de la localidad muradana durante los días que dura la cita deportiva y que se viene convocando desde hace más de tres décadas, ahora lamentablemente interrumpida por el covid.

No es de extrañar, por lo tanto, que de la cantera de pilotos saliese una gran promesa como Pablo Molinos Buján (Esteiro, 2010), que con 11 años ha dado el salto este curso a los circuitos de karts de la mano de la escuela formativo que la organización de las Carrilanas ha puesto en marcha. Según explica, su primer contacto con los vehículos de madera se produjo a muy corta edad, «tiña cinco anos, creo» y desde entonces es un forofo más.

Y no es extraña su temprana afición por los coches, puesto que en casa tiene un referente. Así lo explica su padre, Marcos Molinos Rodríguez, Kitos, outiense afincado en el municipio vecino, y desde hace años donde regenta un taller mecánico muy conocido en los circuitos de carreras. «Xa se criou niso. Eu corro circuítos tamén», comenta.

Kitos lleva años compitiendo en el mundo del motor. Asiduo a los ralis durante mucho tiempo, desde el 2010 compite en el Campionato Galego de Autocrós: «Xa levo once anos». Y aunque dice que no ha ganado ningún campeonato, sí cuenta con numerosos podios en su palmarés: «Normalmente estou entre os cinco primeiros». A Pablo el amor por el volante le viene de niño, como es natural, y sus pinitos en las carrilanas fueron al lado de su padre: «Dende pequeniño sempre veu ás carrilanas. Baixei con el dúas veces cando era máis pequeno e agora baixa cun amigo. O pai quedou xa a un lado».

El salto

El chaval reconoce que el kart «xa me leva gustando bastante tempo, pero aínda non empezara nunca a correr». Su primera cita deportiva de esta temporada se celebró el pasado 18 de abril en el circuito pontevedrés de A Madalena, en el que Molinos acabó primero de su categoría al lograr completar las once vueltas en algo menos de 9 minutos.

Con todo, el joven es consciente de que todavía es el primer reto y hay que seguir trabajando para mejorar. Prueba de ello son los entrenamientos a los que se somete para llegar a las competiciones con el máximo nivel posible. Según cuentan padre e hijo, cogen el kart en cuanto pueden y entrenan en el circuito Ayrton Senna, ubicado en el municipio vecino de Outes. «Ando no kart e antes de saír á pista sempre me poño un tempo e intento conseguilo», comenta Pablo.

La idea, apunta, es conseguir que cada día ese tiempo se vaya reduciendo poco a poco. Por su parte, Marcos Molinos explica que «despois tamén imos aos circuitos. Por exemplo, se hai carreira imos un fin de semana ou dous mallar alí un pouco» para hacerse tanto con el coche como con el terreno. A mayores, la preparación se completa con paseos en bicicleta todos los domingos para adquirir forma física. «Fai falta moito fondo físico para isto», explica Marcos Molinos, a lo que Pablo apunta , casi con resignación, que «ten que ser».

A por el gallego

En cuanto a los objetivos marcados para este año, Pablo Molinos expresa que la meta es «se se pode, facer podio no galego», un objetivo muy alcanzable para el joven, que tiene la próxima cita los días 5 y 6 de junio en el circuito lucense de A Pastoriza.

Volverá a ponerse a los mandos del volante para demostrar que la localidad muradana es una potente cantera forjada en los bólidos de madera sin motor que desafían a las leyes de la gravedad en O Maio, haciendo que tanto la pericia del piloto como su habilidad en las frenadas sean los pilares de la prueba, y que ahora Molinos traslada al asfalto con ganas de comerse el mundo.

En detalle

Cinco años. Fue la edad con la que tuvo su primer contacto con una carrilana

El tiempo. Ganó su primera carrera tras completar 11 vueltas en un tiempo de 8:59,22

Ayrton Senna. El joven de Esteiro entrena en este circuito de Outes

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