Estas sí

Alicia Fernández LA CRIBA

BARBANZA

30 abr 2021 . Actualizado a las 11:03 h.

Andaba estos días medio país alborotado, con reputados personajes rasgándose las vestiduras y mesándose los cabellos, a cuenta del proyecto de hacer una elitista competición de fútbol; lo que en la práctica es la certificación oficial de que el balompié, a esos niveles, es un espectáculo sometido a las leyes de cualquier negocio. En cuyo terreno me abono a la idea de que impedirlo o ponerle trabas es intervencionismo.

Pero vamos al meollo. En primer lugar, mostrar mi extrañeza por la sensibilidad de esta sociedad hacia sus pasiones banales mientras se muestra indiferente con sus necesidades básicas, cubiertas de forma insatisfactoria o deficitaria: sanidad, educación, vivienda.

En segundo lugar, decir que yo me movilizaría si estuviesen en peligro las escuelas de fútbol o la supervivencia de aquellos clubes modestos que mantienen -a duras penas- sus divisiones de alevines, infantiles y juveniles. Porque eso es fútbol-deporte, que a menudo ofrece más vistosidad y entretenimiento que el fútbol-espectáculo. Estaría preocupada -como lo están muchas madres y padres- por no tener instalaciones, personal y demás medios necesarios para su instrucción. Estos días se viven en la comarca seis partidos de rivalidad deportiva, llenos de emoción, entre Boiro, Noia y Puebla. Eso sí es élite. Equipos con una mayoría de jugadores locales que consolidan la afición entre los más pequeños.

Para mí, en resumen, la Superliga la componen los clubes de remo, ciclismo, natación, voleibol y demás disciplinas modestas que ofrecen a nuestros hijos la saludable posibilidad de una práctica deportiva.