Los Juegos Olímpicos son su meta para la temporada, y espera que el covid no vuelva a chafarla
02 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Lidia Parada (A Pobra, 1993) sigue trabajando con la mirada en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021. Antes de visitar el país nipón, la barbanzana debe conseguir la marca mínima de 64 metros, que le valdría para batir su mejor marca personal y el récord de España absoluto, que a día de hoy está en manos de Mercedes Chilla. El lanzamiento sigue lejos del alcance de todas, pero la pobrense ya ha sorprendido en otras ocasiones. ¿Por qué no creer en que lo hará de nuevo?.
-¿Qué tal arranca este año?
-A ver, a nivel entrenamiento estoy bastante bien. No he tenido lesiones, aunque sí sobrecargas y molestias. Pero bueno, son cosas con las que puedo seguir trabajando... He tenido que modificar algún entrenamiento, pero estoy muy contenta.
-¿Qué tal se gestiona esa incertidumbre entre que hoy se compite y mañana ya no?
-Soy una persona que siempre se planifica a largo plazo, pero el propósito para este 2021 es no pensar e ir día a día. ¡Que sea lo que Dios quiera! [Ríe] Tengo mucha ilusión y mucha esperanza en que se va a celebrar todo. Aunque los campeonatos sufran modificaciones.
-Antes de pensar en Tokio aún debe conseguir la marca mínima. ¿Cómo está eso? ¿Dónde podría lograrla?
-Tengo la oportunidad de hacerla en el Campeonato de España de Invierno, que será el 27 de febrero en Montijo, en Badajoz. Hace diez años que no voy a una cita así, pero tengo la intención de competir y toco madera para poder hacerlo. Eso sí, hasta la semana antes no voy a poder competir en Galicia, mientras que en Andalucía, Madrid o Cataluña, que están diez veces peor que nosotros, sí lo están haciendo. Mi intención es esa, intentar acercarme a esa marca, y si no, hacerlo en la Copa de Europa de Invierno, que se disputará en Leiría. Pero bueno, podría lograrla en cualquier prueba oficial.
-No es un tiro fácil.
-Piden un lanzamiento tan largo para que la hagan diez deportistas y después el resto de la gente entrará por el ránking. Entran 32 personas. En el 2018 lancé 61 metros y estaba 22 del ránking mundial. Tengo esperanzas.
-¿Pero quiere los 64?
-Sí, sí, el objetivo es más que claro que es ese. Además es el récord de España y lo tengo entre ceja y ceja desde el 2015, que fue cuando batí el récord sub-23 de Mercedes Chilla. Es una marca muy cara, pero me estoy preparando para ella.
-Se le nota en los entrenamientos. Ha dado un salto físico.
-Tengo muchísima ilusión y tengo rabia interna para competir. Me noto muchísimo mejor que otros años, aunque me faltan cosas que por culpa del confinamiento he perdido. Estuve dos meses sin trotar y sin hacer series de velocidad, que ya sabes que me encanta, y lo noto en el tobillo. Me falta esa reacción más explosiva. Fue por estar dos meses estática. Al terminar la pasada temporada ya me notaba más pesada y este año aún estoy arrancando. Pero bueno, me noto bien, aunque acabo de hacer series [por ayer] me falta un poco de flow. En cambio en saltos estoy perfecto, técnicamente no sé, todavía no hemos podido lanzar por los temporales, pero en las acciones que sí he podido completar me noto bien.
-¿Cuándo le toca lanzar?
-Tendría que haber lanzado ya, este domingo quisimos, pero era imposible. ¡La jabalina iba de lado! En 2019 hice dos competiciones y en 2020 unas cuatro o cinco y este año tengo muchísimas ganas. Sobre todo de ir al Campeonato de España, que no los pude hacer este dos últimos años. Allí eres el centro de atención y me motiva todavía más.
-¿Y la Copa de Europa cuándo es?
-Segundo fin de semana de marzo, creo. Me gusta mucho lanzar en Leiría. Los lanzadores tenemos nuestro propio lugar y nos sentimos muy arropados.
-Ahora mismo es de las pocas personas de Galicia que puede entrenar. ¿Lo ve como un privilegio o una necesidad?
-Lo que es una burla es que el resto no puedan hacerlo. Hay niños que van a dejar este deporte porque después de meses entrenando ven que no van a poder ir a un Campeonato de España, pero porque no les permiten hacer las mínimas. La federación tendría que haber luchado más por nosotros. En los clubes que conocemos no ha habido un solo caso positivo en covid.
-Se ha planteado la hipotética posibilidad de que igual se lleguen a aplazar los Juegos.
-Me entran ganas de llorar si lo pienso [ríe]. Sería una ruina para Tokio. No preparamos los Juegos un año antes, sino cuatro. Desde que acaba una olimpiada a la siguiente hay una planificación. Es una progresión. El año pasado ya fue prácticamente tirado a la basura. No solo es el golpe psicológico, que es tremendo, para mí serían mis primeras olimpiadas. También es un golpe económico, si te metes logras más patrocinadores y hacen falta.