Los fogones que encandilaron a Cela y Foster

Una innumerable lista de personalidades ilustres dejaron su rúbrica en el libro de visitas de Casa Isolina


ribeira / la voz

Hacerse un nombre en el mundo de la restauración desde las cocinas de un restaurante barbanzano es una hazaña a la altura de muy pocos delantales. Pero de hacerlo, además, sometiéndose a la valoración de comensales con los paladares más selectos del país y parte del mundo solo puede presumir José Manuel Otero, el chef al mando de los fogones en el restaurante Casa Isolina de Taragoña, en Rianxo. Son pocos los vecinos de la comarca que no han probado todavía algunos de sus exquisitos platos y abundan los foráneos que aprovechan cada visita a tierras rianxeiras para compartir mesa y mantel en un establecimiento que ya es de culto en la localidad. Pero, más allá de su reconocida historia y buen hacer, el restaurante taragoñés guarda otro tesoro entre sus paredes. Y es que su libro de visitas cuenta con una nómina de celebridades más extensa que la propia carta del restaurante.

El currículo de Casa Isolina tiene tela. Nada más y nada menos que un premio Nobel de Literatura es el encargado de inaugurar un volumen que Otero guarda como oro en paño. El célebre Camilo José Cela lo hace, eso sí, «con el paladar y el estómago agradecido», tal y como escribió de su puño y letra el 16 de junio de 1997. No es de extrañar. El escritor padronés se decía buen comedor y en Rianxo acostumbraba a pedir sardinas. «As máis grandes eran as súas favoritas. Gustábanlle moito máis que as xoubiñas», cuenta Otero, que todavía lo recuerda chupándose los dedos al acabarse el plato. «Mira que sempre lle ofrecía unha cunca con auga para lavar as mans, pero el prefería aproveitarlle todo», explica el dueño.

De amantes de los manjares salidos de la ría de Arousa está repleto este ya histórico libro de visitas. Entre ellos, Carlos Falcó, Marqués de Griñón, que visitó el establecimiento en el año 1999 y que lo calificó como «el templo del marisco y del pescado gallego». También el matrimonio formado por Norman Foster y Elena Ochoa quedó entusiasmado con la cocina de Casa Isolina, a quienes agradecieron un «memorable almuerzo y su cariñosa hospitalidad». El arquitecto británico incluso se animó a decorar su rúbrica con el dibujo de un pez.

El fútbol merece un capítulo a parte en este repaso por los comensales ilustres de Casa Isolina. Otero fue el cocinero de la Selección Española de Fútbol durante la Eurocopa del 2000. «Éranche moi comedoriños», afirma el taragoñés, que puede recitar de memoria la alineación titular de aquella competición. También guarda buenos recuerdos de los futbolistas del Compostela de Primera División, que elegían su restaurante para cenar los fines de semana que jugaban como locales. Pero si le preguntan por su futbolista predilecto no tiene dudas: Txiki Begiristain. «Con el sigo mantendo o contacto. Hai moito que non vén por aquí por motivos de traballo, pero todos os anos lle mando un bo lote de marisco», explica Otero.

Anecdotario

Pero la larga lista de celebridades no se acaba aquí. Con casi un siglo y medio de historia, las paredes del restaurante que ahora regenta José Manuel Otero han sido testigo de muchas anécdotas que darían para escribir largo y tendido, aunque el cocinero prefiere reservarse unas pocas en la intimidad. «Algún coñecido comentarista do corazón chegoume a dicir que lle estaban encantando as ostras con limón que lle servira, cando en realidade estaba a comer zamburiñas», cuenta riéndose.

Por sus mesas han pasado personalidades de todo signo político, desde Fraga Iribarne o Fernández Albor hasta Xosé Manuel Beiras; del mundo del espectáculo, como Luz Casal o Alejandro Amenábar; artistas de la talla del caricaturista Siro López -un ídolo para el cocinero- o el escultor alemán Bert Guerresheim; hasta históricos periodistas, como Miguel de la Quadra-Salcedo. Al propietario de Casa Isolina ya le queda poco para jubilarse: «Aguantarei un par de aniños máis, pero despois haberá que descansar, que xa me vai tocando». Como recuerdo de su trayectoria guardará un libro de visitas que cuenta casi tanto como sus platos.

Historia. A punto de cumplir el medio siglo a los mandos de los fogones de Casa Isolina, José Manuel Otero ha cocinado para una extensa lista de celebridades.

A la carta. En su libro de visitas hay rúbricas para todos los gustos. Están desde Fraga Iribarne o Carlos Falcó hasta De la Quadra-Salcedo.

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