Mikel Erentxun enamoró a los boirenses

Antón Parada

BARBANZA

El exlíder de los Duncan Dhu derrochó energía en un directo en el que no faltaron temas clásicos, mientras Ortiga puso a bailar al público en A Pousada

16 ago 2020 . Actualizado a las 09:49 h.

Como un auténtico todoterreno musical. Así aterrizó este viernes Mikel Erentxun en la boirense plaza de A Boqueira de A Negral, donde protagonizó un concierto en el que predominaron sus éxitos en solitario, pero en el que tampoco faltaron los temas clásicos de la banda del que fue líder, Duncan Dhu. Así, armado con sus guitarras y su icónico sombrero, el cantautor vasco arrancó con los acordes de Pidiendo pista para calentar el terreno para La vereda y Mañana.

Hubo que esperar para que el público pudiese disfrutar de Rozando la eternidad, el preludio perfecto para Pleno sol y la serie de temas para los que se puso ante el piano. A las teclas interpretó Imagino y el Detalle del miedo. Tampoco faltaron Cicatrices ni un cierre con Carta de amor que encontró su mejor posdata posible en los esperadísimos bises que evocaron a Duncan Dhu.

Los dos centenares de asistentes vibraron y lo dieron todo cuando comenzó a sonar Esos ojos negros. Pero nadie le hubiera perdonado a Mikel Erentxun que abandonase Barbanza sin hacer sonar Cien gaviotas.