Juan Carlos Pérez: Con la solidaridad impresa en el ADN

Ayudar a los demás es su objetivo, tanto en su trabajo en Portos de Galicia como al frente de Cáritas


ribeira / la voz

Hay personas que nacen para ayudar a los demás, que están dispuestas a sacar tiempo libre de donde no lo tienen para colaborar con el prójimo con el único objetivo de recibir a cambio una sonrisa. La labor de muchas de ellas cobra especial relevancia esta temporada, con una inesperada crisis azotando con fuerza a una población que aún estaba recuperándose de la última recesión. Juan Carlos Pérez Oviedo es uno de los ejemplos barbanzanos de solidaridad. La ha practicado desde diversos frentes, aunque ahora está entregado en cuerpo y alma a Cáritas de Noia. Solo siente no poder dedicarse a tiempo completo a la entidad que preside, pues a sus 63 años sigue activo a nivel laboral, ámbito en el que la preocupación por los problemas de los demás, concretamente el sector pesquero de Galicia, también está muy presente.

Desde Portos de Galicia, ente al que está ligado desde 1979, este noiés integra el equipo encargado de supervisar los 125 puertos gallegos. Es su trabajo, pero lo realiza desde una óptica solidaria: «Trato de axudar ao sector pesqueiro, resolvéndolle os problemas que xorden no seu día a día, sobre todo a nivel de infraestruturas». Él fue testigo directo de la evolución que experimentó la comunidad gallega en este ámbito: «Comprobar ese desenvolvemento levado a cabo a un ritmo vertixinoso é para min un orgullo».

Contacto con la pobreza

Cuando aterrizó en Portos de Galicia, Juan Carlos Pérez ya había palpado la problemática de la marginación social: «Fixen o servizo militar nos anos 1973 e 1974 en Ceuta e, como sarxento de complemento que era, tiña que levarlle alimentos a outras compañías. Ás veces movíame por barrios marxinais. Aínda que non se podía, entregabamos alimentos, sobre todo botes de leite condensada».

Con aquellas imágenes grabadas en la retina y dispuesto a ayudar a los necesitados de su entorno, Pérez Oviedo ingresó hace 12 años como voluntario en Cáritas de Noia. Por aquel entonces ya tenía tablas en el mundo del asociacionismo, pues había sido presidente y entrenador del club de baloncesto local y directivo de la escudería Berberecho. Luego, la familia y el trabajo lo absorbieron durante un tiempo, pero cuando se dispuso a ayudar de nuevo, regresó con tal fuerza que no tardó en aceptar el reto de situarse al frente de Cáritas.

Pese a la experiencia en estas lides, tanto suya como del equipo que lo rodea, asegura que nunca se está preparado para una crisis como la actual: «O 16 de marzo tiñamos a situación controlada, atendendo a 78 familias, pero despois todo estoupou, pasando do centenar». Aunque el trabajo es duro, Juan Carlos Pérez explica que tiene su recompensa: «Recibir a calor e o agradecemento da xente é o máis gratificante deste labor, como tamén o é a sensación do deber cumprido despois dun duro día repartindo alimentos».

Preparado para lo peor

Es consciente de que esta aventura solidaria en la que está inmerso sería inviable sin ayuda: «Sempre digo que en Noia temos 15.000 voluntarios, pois institucións, empresas e veciños arriman o ombreiro, ata o punto de que temos cubertas as necesidades para dous ou tres meses». Pero teme que lo peor, a nivel de asistencia social, esté todavía por llegar: «Temos que estar preparados, porque se a crise anterior foi mala, esta pode multiplicarse por cen».

Él quisiera prolongar sus días para poder dedicarle más horas a Cáritas. La ansiedad que le genera la falta de tiempo le ha hecho pensar en más de una ocasión en tirar la toalla: «Ás veces teño días terribles, porque o traballo en Portos tamén é moi intenso. Pero aí está Ana, a miña muller, para animarme a seguir».

Sabe que ahora, más que nunca, es una pieza imprescindible en el rompecabezas en el que ha convertido el mundo el coronavirus. Como todavía le quedan fuerzas y está dispuesto a contagiar su positividad, optará a la reelección de la presidencia de Cáritas de Noia, en el proceso que se abrirá antes de que acabe el año. Los más pequeños serán el principal objetivo de su nueva etapa: «Quero que os fillos da pobreza de hoxe non sexan os pais da pobreza de mañá. Queremos darlle a eses nenos apoio a nivel formativo».

El logro. Pérez Oviedo está muy satisfecho del convenio firmado por Cáritas y Cruz Roja para afrontar la crisis actual.

El reto. Su objetivo es contar con un gran local que disponga de un almacén, ropero, aula formativa y espacio para ofrecer meriendas a los niños.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Juan Carlos Pérez: Con la solidaridad impresa en el ADN