El descenso en Ribeira fue muy superior a la subida registrada en A Pobra
16 abr 2020 . Actualizado a las 19:30 h.Los puertos de la comarca barbanzana de A Pobra y Ribeira son los más importantes de la Unión Europea en lo que a descarga de túnidos se refiere. Y es que por las radas de ambas localidades pasan al año más de 100.000 toneladas de esta especie. Sin embargo, en las últimas campañas se ha detectado un descenso que algunos achacan a la llegada a las factorías de transformación de lomos ya elaborados procedentes de otros países, según apuntaron representantes de empresas consignatarias.
En los últimos cuatro años, el alijo de atún en ambos puertos ha ido encogiendo. En el 2016 se contabilizaron 157.000 toneladas, mientras que en el ejercicio siguiente hubo 125.000 toneladas. En el 2018 Portos de Galicia daba la cifra de 122.000 mientras que el año pasado había 6.000 toneladas menos, 116.464.
Aumento en A Pobra
La nota positiva de los resultados del año pasado es que el alijo de pescado congelado en A Pobra se incrementó en algo más de 4.000 toneladas, pero donde cayó de forma considerable fue en Santa Uxía, con 11.000 menos que el ejercicio anterior.
Aunque la situación no es inquietante, desde algunas consignatarias indicaron que preocupa. El consumo de este producto en conserva se incrementó y las factorías de la zona trabajan mucho más, sin embargo, la descarga ha ido disminuyendo.
El portavoz de la firma Albacora, Manuel Fontao, reconoció que cada vez entra más pescado elaborado para las conserveras y los contenedores se descargan principalmente en los puertos de Vigo y Marín. Los lomos de atún llegan prácticamente limpios y no necesitan tanta mano de obra.
Manuel Fontao indicó que también depende de los mercados, de los precios y de la pesca. Si falla algo, la posibilidad de que entre más atún limpio aumenta.
El representante de esta firma comentó que el pescado que está entrando limpio procede normalmente de Ecuador y Tailandia, aunque también está creciendo la importación de Portugal, pues hay empresas en el país vecino que se dedican a esta actividad. «A entrada de lombo de fóra é imparable», subrayó.
Luis Martínez, de la consignataria del mismo nombre, reconoció que poco a poco el mercado se va diversificando y es normal que cada vez entre más pescado ya en lomos. Indicó que este producto en contenedores creció porque requiere menos mano de obra. El portavoz de Luis Martínez tiene dudas sobre el futuro de las descargas de túnidos en los puertos barbanzanos, aunque destacó: «Dependerá moito da saúde das conserveiras e das empresas auxiliares».
El trabajo en el puerto de A Pobra para alijar barcos congeladores puede dar empleo a unas doscientas personas cada día, sin contar otras actividades complementarias como conductores o mecánicos, entre otros.
«Cruzar a cidade é un calvario», comenta un consignatario sobre Santa Uxía
Las descargas de túnidos en la capital de Barbanza continúan en caída libre. Las consignatarias prefieren la dársena pobrense por diferentes motivos. Uno de ellos es la proximidad a la mayor concentración de conserveras y congeladores, lo que ha convertido a Ribeira en un puerto satélite del de A Pobra.
Luis Martínez reconoció que la rada de Santa Uxía está sujeta a la ocupación en la villa pobrense, pues si esta está llena, «algún barco vai para Ribeira. Ademais, as instalacións de A Pobra son máis cómodas e fáciles». Otro inconveniente que tiene la descarga en la capital barbanzana es que «cruzar a cidade é un calvario».
Varias empresas que se dedican al alijo de los barcos incluso prefieren esperar fondeados en la ría para entrar en el muelle pobrense antes de atracar en Ribeira, según apuntaron en una de estas firmas. Con todo, a pesar del descenso en las descargas, la actividad goza de buena salud, según fuentes del sector.